«The Demon Dog»: James Ellroy

Cuando presenta un libro ante un auditorio, suele pronunciar este discurso de bienvenida: “Buenas tardes, mirones, merodeadores, pederastas, oledores de bragas, canallas y proxenetas. Soy James Ellroy, el perro diabólico, el búho loco, la voz gutural de la muerte, el caballero blanco de la extrema derecha… Soy el autor de 16 libros, todos obras maestras que preceden a todas mis futuras obras maestras. Mis libros te dejarán con la piel escariada y secada al vapor, con la corbata tiesa. Son libros para toda la puta familia, sobre todo si eres de la familia Manson”

Entregado a tomarse muy en serio, al menos en público, la etiqueta que le ha colgado la crítica, que le considera “the ‘Demon Dog’ of american crime fiction” (“el Perro Diabólico de la literatura policíaca de los Estados Unidos”), Ellroy, nacido en 1948 en Los Ángeles (EE UU), es un escritor de novela negra que trasciende el género y lo desempolva de artificios, clichés y lugares comunes para dar con un lenguaje que tiene el mismo ritmo que el bebop del jazz: dominado por los stacattos, las notas separadas entre sí por silencios que dicen tanto como la nota en sí misma, y estructurado también sobre las muy musicales aliteraciones.

James Ellroy nació en Los Angeles en 1948. Su madre trabajaba como enfermera y tenía problemas con la bebida y su padre era contable. Al divorciarse sus padres en 1954, su madre, Jean Hilliker Ellroy, obtuvo la custodia del hijo y se trasladó con él a El Monte (un barrio deprimido de Los Angeles). Ella sería asesinada en 1958 y el asesino nunca fue capturado.

James Ellroy publicó en 1996 Mis rincones oscuros, un relato autobiográfico del asesinato de su madre y de la reinvestigación del caso que él mismo realizó en 1994. Como un joven muchacho perseguido por el fantasma de su madre, Ellroy se convirtió en ladrón, alcohólico, drogadicto y pervertido sexual que espiaba a las mujeres. Se introducía en domicilios ajenos para robar comida o ropa interior femenina y por ello pasó algún tiempo en la cárcel. En ocasiones llegó a declararse nazi y realizó declaraciones en contra de judíos y negros.

Se convirtió en un ávido lector de novelas policíacas y empezó a estructurar sus fantasías en forma narrativa, y cuando a la edad de diez años su padre le regaló el libro The Badge: a history of the LAPD de Jack Webb, se obsesionó con el mismo y lo estudió repetidamente. Desarrolló una fascinación obsesiva con el asesinato, y en este libro descubrió la historia del horrible asesinato y mutilación de Elizabeth Short, La dalia negra, sobre cuyo crimen y los personajes que intervinieron en el mismo escribiría más tarde en el L.A. Quartet. La obsesión, comenta Ellroy con conocimiento de causa, es buena, si logras sobrevivir a la experiencia. Asimismo considera que “la historia de América en el siglo XX es la historia de los crímenes cometidos por malvados hombres blancos.”

La mayor parte de sus primeros 30 años de vida los dedicó a vagabundear, al alcohol, al abuso de las drogas, a pequeños delitos y al flirteo con la enfermedad mental. El inicio de su recuperación coincidió con el viaje que realizó a Kansas City. Poco después encontró trabajo como caddy en algunos clubes de golf de Los Angeles y se hospedó en un hotel barato. Entró en Alcohólicos Anónimos en agosto de 1977 y dejó la bebida. Mientras caminaba seis días a la semana por el campo de golf, empezó a controlar su pasión narrativa por el crimen y a soñar despierto con una novela, que empezaría a escribir a comienzos de 1979. A la edad de 30 años publicó su primera novela, Requiem por Brown, que recreaba su propia vida. En 1985 comenzó a escribir La dalia negra, en un intento explícito de combinar el asesinato de su madre con el famoso caso que tanto le obsesionó en su juventud. La novela, que dedicó a su madre, apareció en 1987 y obtuvo un gran éxito.

Otra de sus novelas, American Tabloid, fue calificada en 1995 novela del año por la revista TIME. El novelista William Vollman dijo de ella en el New York Times Book Review: “Una obra de arte extraordinariamente controlada”. Y Los Angeles Times comentó acerca de Ellroy: “No es simplemente un excelente escritor de ficción policíaca. James Ellroy se está convirtiendo en uno de los grandes escritores norteamericanos de nuestro tiempo.” En Europa se le considera una especie de semidiós cultural del género “negro” y está más estrechamente identificado con Los Angeles que cualquier otro escritor desde Raymond Chandler. Prácticamente toda su obra anterior a American Tabloid transcurre en Los Angeles, principalmente en la ruda y racista pre-Miranda, Los Angeles de la década siguiente a la Segunda Guerra Mundial. Las cuatro novelas que preceden a American Tabloid – La dalia negra, El gran desierto, LA Confidential y Jazz blanco – se conocen colectivamente como el LA Quartet., y comprenden una obscura y obsesiva anti-historia de su ciudad natal en los años cincuenta.

 

SU OBRA NEGRA, MUY NEGRA
Requiem por Brown (1981).

Sangre en la luna (1983).

La Dalia Negra (1987).

El gran desierto (1988).

L. A. Confidential (1990).

Jazz blanco (1992).

América (1995).

Mis rincones oscuros (1996).

Seis de los grandes (2001).

Noches en Hollywood (2009, escrita originalmente en 1994).

Sangre vagabunda (2010).

A la caza de la mujer (2011).

Perfidia (2015)

 

Perfidia sitúa su compleja trama policial en Los Ángeles, justo tras el bombardeo de Pearl Harbour y la consiguiente locura racista contra los japoneses que vivían en la ciudad. “Su internamiento en campos no fue para tanto. Estuvo mal, pero no tiene nada que ver con lo que hicieron los nazis o los rojos”, defiende Ellroy.

9788439729594

Trabajador obsesivo, en los dos años y medio que le llevó escribir Perfidia no hizo otra cosa, encerrado en su mundo. Ahora reúne notas para la segunda parte. ¿Y cuando termine este Cuarteto, cuando complete su historia? “Seré viejo, seguiré siendo un currante y estaré en forma, así que más me vale inventarme algo”, afirma entre risas.

¿Cuál es su mejor novela? “Esta última”. ¿Y si quitamos esta? “La anterior, y así sucesivamente. Soy cada vez mejor” resume con una sonrisa antes de hablar de sus influencias. Ellroy asegura que no lee nada actual del género negro, pero reconoce ciertas referencias: Joseph Wambaugh, gran retratista del trabajo policial en L.A.; Libra, de Don DeLillo, y las novelas históricas de Joseph Mallon, especialmente Watergate. Policías, conspiración y bajos fondos de la política. El círculo vicioso del genio incansable de la ficción criminal.

 

James Ellroy on the story behind Perfidia
Overheard with Evan Smith

 

James Ellroy on 60 minutes

 

Compilación realizada por Lorena Lacaille.

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s