Graham Swift «conciso y maestro de lo terminal».

Escritor inglés, nacido en Londres en 1949. Forma parte de la generación de escritores británicos de los ochenta de la llamada nueva narrativa junto a Martin Amis, Julian Barnes y Ian McEwan, entre otros. En 1988 publicó Como de otro mundo y en 1991 El país del agua, que fue llevada al cine con Jeremy Irons como protagonista.

En 1993 publicó Desde aquel día, una historia sobre el amor y la muerte. Narra la vida de un catedrático que sobrevive a un intento de suicidio, y en la búsqueda de la verdad sobre su vida se encuentra con la de un antepasado de la época victoriana, que también intentó buscar la verdad a raíz del conocimiento de las teorías de Darwin. El 29 de octubre de 1996 recibió el premio Booker Prize, por Last orders (Últimos tragos). Los protagonistas son un grupo de amigos que hacen un viaje para tirar las cenizas de un carnicero amigo de todos y pasan por lugares de su infancia que les traen todo tipo de recuerdos.

En 1999 publicó Fuera de este mundo, donde se introduce en una saga familiar de tres generaciones, marcadas por los acontecimientos del siglo XX. Aquí vuelve a incidir en el tema repetido en sus anteriores novelas: la disección de los traumas y los recuerdos mal tapados de sus personajes, quienes piensan que el pasado les ayudará a conocerse.

En enero de 2004 presentó la novela La luz del día, que en cierto modo supuso un cambio con respecto a sus anteriores obras. Aunque la acción vuelve a situarse en la capital inglesa, los personajes de La luz del día no son profesores sino, en palabras del propio autor, “gente elocuente y expresiva que no tiene vocabulario intelectual“.

“El Domingo de las Madres” su última novela

El escritor británico Graham Swift, autor de “El país del agua”, aborda en su último título, “El Domingo de las Madres”, un amor imposible entre una doncella inglesa y un chico de clase alta en 1924, una historia que le sirve para tratar sobre la búsqueda de la identidad o el poder de la literatura.

Acompañado por la editora de Anagrama, Silvia Sesé, quien ha considerado que se trata de una obra que “lo tiene todo para encantar a los lectores”, Swift ha comentado que la empezó con una imagen “muy amable” que le vino a la cabeza en la que había dos amantes en una cama y “vi que su relación era secreta, quizá por una cuestión de división social, lo que me llevó a un momento en el que el mundo se dividía entre los que servían y los que eran servidos”.

Haciendo honor a su apellido, que en inglés significa “veloz”, y sin que haya sido usual en su larga trayectoria, el londinense hilvanó el relato “de forma rápida y repentina, escribiendo con una prisa emocionante, con sensación de aceleración”.

A la vez, aunque no llegue a las 170 páginas, espera que “tenga toda la capacidad, la densidad, la profundidad y el alcance de las denominadas novelas de pleno derecho”.

“Confío -ha proseguido- que aunque sea breve contenga la intensidad, el impulso, la elegancia de la economía. ¿Por qué escribir cinco páginas si se puede decir lo mismo en una?”, se ha preguntado.

En “El Domingo de las Madres” muestra a la pareja formada por Jane Fairchild, una criada de 22 años, y su amante Paul Sheringham, el hijo único de una familia adinerada, con quien mantiene desde hace años una relación clandestina.

Sin embargo, todo cambiará el día 30 de marzo de 1924, una jornada que coincide con el conocido en Gran Bretaña como “Domingo de las Madres”, que en la clasista Inglaterra permitía a las criadas volver a sus casas para visitar a las familias, lo que Jane no hace porque es huérfana.

Además, el lector podrá conocer la evolución vital de esta mujer, quien no sabe que este día será decisivo en su vida, ni que se convertirá en una escritora famosa.

Graham Swift, sin eludir escenas de sexo y erotismo, ha indicado hoy que hay quien ha comparado la novela con “La Cenicienta”, porque “puede verse como la historia de éxito de una criada que se convierte en escritora y acaba acudiendo al baile de la literatura”, aunque cree que el libro va más allá y tampoco es ajeno “al dolor de la pérdida”.

 

Otras novelas

  • Sweet-Shop Owner, 1980
  • Shuttlecock, 1982
  • El país del agua (Waterland, 1983)
  • Como de otro mundo trad. de Alianza; Fuera de este mundo, trad. de Anagrama (Out of this World, 1988)
  • Ever After, 1992
  • Últimos tragos (Last Orders, 1996)
  • La luz del día (The Light of Day, 2003)
  • Mañana, 2007 (Tomorrow, 2007)

Aunque Swift ganó el Booker Prize por Last Orders en 1996, muchos consideran a Waterland como su mejor novela.

Historias Cortas

Learning to Swim (1982)

 

 

Compilación realizada por Lorena Lacaille.

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«Después de la tormenta sale el sol…»

”Después de la tormenta sale el sol” dice el dicho popular (y la canción de Shamanes), y después de días de lluvia, grises, fríos húmedos ventosos y de inundaciones, el buen clima se instala poco a poco. La primavera llega tardía pero llega.

Hoy me toco hacer bicicleta, desde hace tres semanas la saqué del cobertizo con la firme determinación de ejercitarme hasta que el clima lo permita, esto quiere decir que más o menos hasta finales de octubre andaré pedaleando en mi bicicleta. Los primeros días andaba algo adolorida y mis piernas débiles pedaleaban con dificultad, ahora todo va mejor, me siento en mejor forma, ya no pienso en los malestares pasajeros del ejercicio, sino disfruto con una sonrisa de este tiempo. Y como les contaba, hoy he salido y hasta el momento ha sido uno de los paseos que más he disfrutado, esta vez ya no hubo el viento fresco ni los copos de nieve diminutos de la semana pasada, sino un viento cálido acariciándome el rostro, un sol radiante, un cielo azul y despejado, no podía más que sentirme feliz y agradecida. La red de bici pistas que atraviesa la ciudad esta en buena condiciones (pese a los caprichos de la madre naturaleza) y esto permite disfrutar de esta actividad con mayor seguridad. Atravieso calles residenciales, avenidas principales, pequeños parques, escuelas, hasta llegar al gran parque regional de Longueuil llamado Le parc Michel-Chartrand. Este bosque urbano es un pequeño paraíso que permite relajarse a todos aquellos que buscamos un remanso de paz en medio del bullicio de la ciudad. Como es una zona de conservación la flora y fauna están omnipresentes y agregado a ello, hay tres lagos artificiales, un reloj solar, jardines comunitarios así como pequeños espacios culturales, tenemos un mini Central Park en Longueuil.

Cuando hago ejercicio es cuando mejor me siento conmigo misma, la actividad física me lleva de la mano a un diálogo interior y éste a la meditación, y luego a la reflexión. En este breve lapso me sitúo en el tiempo presente con una mayor consciencia, es cuando estoy más a la escucha de mis necesidades reales. Por eso cuando salgo a ejercitarme en mi bici o simplemente a caminar mi espíritu se llena de una paz que no puedo describir del todo. Me recargo, me siento con más energía y me siento más fuerte para seguir mi camino.

…Después de un largo periodo de pruebas empiezo a ver la luz al final del túnel, después de batallas sangrientas, de enfrentar enemigos sin corazón, de noches sin dormir, de vivir la injusticia, cuando parecía que ya no había esperanza la Justicia Divina se volvió a manifestar. Los daños fueron grandes (como el aprendizaje), pero ahora camino con mayor confianza, más fuerte que nunca, como el ave fénix renaciendo de la cenizas, confieso que no ha sido fácil, pero al final ganamos la guerra (Gracias a Dios por las personas que pusiste en mi camino para ganarla y que con su sabiduría están coadyuvando en este cambio tan trascendental en mi vida). Ahora poco a poco voy tomando fuerzas para seguir mi camino, para cumplir mi misión, y como nunca empiezo a disfrutar más de la vida, estoy re-aprendiendo a caminar, a ser una persona mucho más agradecida, este puzzle que es la vida empieza a tomar forma, sentido. La aventura no ha terminado, queda mucho camino por recorrer, muchas noches sin lunas, muchos días sin sol, pero también vienen en camino noches mágicas y días maravillosos. Después de la tormenta ha salido el sol, y por si no fuera suficiente estoy viendo un arcoíris…

Lorena Lacaille

Longueuil, Mayo 20, 2017

Derechos de autor
Este artículo es de libre distribución siempre y cuando respetes el nombre del autor y no alteres la información.
© Lorena Lacaille, 2017.

Shamanes – Después de la Tormenta sale el Sol

Literatura de la enfermedad y la maternidad: Lina Meruane.

Lina Meruane Boza (Santiago de Chile, 1970) es una escritora y docente chilena. Su obra, escrita en español, ha sido traducida al inglés, italiano, portugués, alemán y francés. En 2011 ganó el Premio Anna Seghers por la calidad de su obra, y en 2012 el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, por su novela Sangre en el ojo.
Nacida en Santiago de Chile, es descendiente de palestinos e italianos. Es sobrina de la actriz Nelly Meruane y del humorista Ricardo Meruane. Lina Meruane se inició en las letras como cuentista y periodista cultural. En 1997 recibe una beca de escritura del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes de Chile (FONDART) para terminar su primer libro de cuentos.1 Al año siguiente publicó Las infantas, libro que recibe una critica muy positiva de los reseñistas chilenos así como del escritor Roberto Bolaño:

«Hay una generación de escritoras (chilenas) que promete comérselo todo. A la cabeza, claramente, se destacan dos. Estas son Lina Meruane y Alejandra Costamagna, seguidas por Nona Fernández y por otras cinco o seis jóvenes armadas con todos los implementos de la buena literatura.»
Roberto Bolaño, febrero de 1999.
Meruane publicó dos novelas antes de partir a Nueva York a realizar sus estudios de doctorado en literatura hispanoamericana, en la Universidad de Nueva York.1 En Estados Unidos obtiene una beca de la Fundación Guggenheim en 2004 (para la novela Fruta Podrida) y en 2010 otra de la National Endowment for the Arts (para Sangre en el ojo). En 2011 recibió el Premio Anna Seghers, y al año siguiente obtuvo por Sangre en el ojo el XX Premio Sor Juana Inés de la Cruz, durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara y con un jurado conformado por los escritores Yolanda Arroyo Pizarro, Antonio Ortuño y Cristina Rivera Garza.

Actualmente dicta clases de literatura y culturas latinoamericanas en la Universidad de Nueva York. Fue fundadora y directora del sello independiente Brutas Editoras, que editó libros desde Santiago de Chile y Manhattan.

Obra
Cuentos
Las infantas, Planeta, Santiago de Chile, 1998 (Eterna Cadencia, Argentina, 2010)
Novela
Póstuma, Planeta, Santiago, 2000 (Oficina Do Livro, Portugal, 2001)
Cercada, Cuarto Propio, Santiago, 2000 (Cuneta Editores, Santiago, 2014 con prólogo de Lorena Amaro)
Fruta podrida, Fondo de Cultura Económica, Santiago, 2007 (Eterna Cadencia 2015)
Sangre en el ojo, Eterna Cadencia, Buenos Aires / Caballo de Troya, España / Mondadori, Santiago 2012 (Lanzallamas, Costa Rica 2013; La Nuova Frontiera, Italia, 2013; Caja Negra, Perú, 2014; Cosac Naify, Brasil, 2015; Deep Vellum, USA, 2016)
Dramaturgia
Un lugar donde caerse muerta / Not a leg to stand on, adaptación dramática de la novela Fruta podrida realizada por la autora y el director de teatro chileno Martín Balmaceda; edición bilingüe con prólogo de Guillermo Calderón y traducción al inglés de Sarah Thomas, Diaz Grey Editores, 2012 (Trópico Sur, Uruguay, 2013)

No ficción

Viajes virales: la crisis del contagio global en la escritura del sida, ensayo, Fondo de Cultura Económica, Santiago 2012 (Viral Voyages. Tracing Aids in Latin America, Palgrave MacMillan, 2014, traducción al inglés de Andrea Rosenberg)
Volverse palestina, crónica, Literal Publishing, USA / Conaculta, México, 2013
Volverse palestina/Volvernos otros, crónica / ensayo personal; Literatura Random House, Santiago, 2014
Contra los hijos, ensayo-diatriba, Tumbona, México 2014
Ensayo visual
Cinco personas en busca de su personaje. Proyecto en curso. Primera parte dirigida por Luciano Piazza.

En antologías
Relatos suyos han aparecido en las revistas Lateral (Barcelona), Two Lines (California), Bomb (Nueva York), The Literary Review (Nueva York), Nuestra América (Lisboa), Otro cielo (Uruguay), y en las colecciones Salidas de madre (Chile), Relatos & Resaca (Chile), Se habla español (Estados Unidos), Con pasión (Chile), Pequeñas resistencias III (España), MicroQuijote (Barcelona), El futuro no es nuestro (Argentina, Bolivia, México, Chile, Hungría, Panamá, Estados Unidos, Perú), Excesos del cuerpo (Argentina), Schiffe aus Feuer (Alemania), entre otros.

 

«Sangre en el ojo»

Hoy a las 12:55 PM
“Estaba sucediendo. En ese momento. Hacía mucho me lo habían advertido y sin embargo. Quedé paralizada, las manos empapadas empuñando el aire. La gente en la sala seguía conversando y riéndose a carcajadas, incluso susurrando exageraban mientras yo. Y alguien gritaba mas alto que los demás, bajen el volumen de la radio, no metan tanta bulla que a las doce en punto los vecinos llamarán a la policía. Me concentré en esa voz estruendosa que no parecía cansarse de insistir que incluso los sábados los vecinos se acostaban temprano. Esos gringos no eran gente trasnochadora como nosotros, en absoluto parrandera. Eran protestantes y protestarian si no los dejábamos conciliar el sueño.”

“Y fue entonces que un fuego artificial atravesó mi cabeza. Pero no era fuego lo que veía sino sangre derramándose dentro de mi ojo. A sangre mas estremecedoramente bella que he visto nunca. La mas inaudita. La mas espantosa. Sangraba a borbotones pero solo yo podía advertirlo. Con absoluta claridad vi cómo la sangre espesaba, vi que la presión aumentaba, vi que me mareaba, vi que se me revolvía el estómago, que me venían arcadas y, sin embargo. No me incorporé ni me moví niun milímetro, ni siquiera intenté respirar mientras atendía al espectáculo. Porque eso era lo último que vería, esa noche, a través de ese ojo: una sangre intensamente negra.”

“Ignacio, triné, Ignacio estoy sangrando, esta es la sangre y es tan oscura, tan condenadamente espesa. Pero no. No fue eso lo que dije sino, creo que volví a sangrar, por qué no nos vamos. Irnos, dijo él (dijiste tú, Ignacio, eso dijiste aunque ahora lo niegues, y luego te quedaste mudo). Y oí que me preguntaba si era mucha la sangre, suponiendo que tal vez había sido como tantas otras veces, apenas una partícula sanguinolenta que pronto se disolvería en mis humores. Ni tanto, no respondía yo, pero vámonos. Vámonos al tiro. Pero no. Esperemos hasta que la fiesta amaine, hasta que la conversación se muera sola. Que no la matáramos nosotros, como si no estuviera ya muerta. Nos iremos en un rato. Y qué es una hora mas o media hora menos cuando no hay nada por delante. Podía tomarme otro vino y anesteciarme, otro vino y emborracharme. (Sí, sírveme otra copa, susurré mientras tú me la llenabas de sangre). Y tragué a la salud de mis padres que estarían roncando a kilómetros del desastre, a la salud del griterío de los amigos, a la de los vecinos que nunca reclamaron por el ruido, a la salud delos uniformados que no vinieron a auxiliarme, a la salud de la salud y de su puta madre.”

Estos son algunos de los párrafos de las primeras hojas de la novela “Sangre en el ojo” de la chilena Lina Meruane. Realmente es un pecado haber seleccionado solo éstas líneas porque la verdad es que la novela, y en particular las primeras páginas, no tiene despedicio. No hay una sóla línea en la que no se revele un cuidado asoluto, una pasión absoluta, una contundencia absoluta. Me resulta imposible transmitirles a ustedes las profunda impresión que me causó este libro, sin impresionarlos plasmando al menos algunas de sus líneas. Y es que es muy fuerte. Muy fuerte la historia, muy fuerte la escritura, muy fuerte la poesía desgarradora del relato pormenorizado de la ceguera de Lucina-Lina el alter ego de la autora.
Pero entonces, y si todo amor que no sea absolutamente incondicional? Te amo sobre todas las cosas?, no es verdadero amor, este libro no es una novela de amor. -Pues no, ni lo es ni podría serlo, pues el amor, en cuanto movimiento inefable e ininteligible, no puede ser fundamento para una novela que se quiera inteligente. -¿Son incompatibles por tanto el amor y las buenas novelas? -En efecto, amor mío: en la vida lo inexplicable ocupa un lugar siempre sobresaliente aunque difícil de ponderar, pero en las novelas todo motivo, causa o motor de la acción e interrelación entre personajes debe ser inteligible, pues solo a partir de lo argumentable se puede construir y desarrollar un argumento narrativo. Que no tanto del amor sino de lo inesperado es de lo que trata esta novela. De la enfermedad y sus metáforas, que diría Susan Sontag. -Pero el amor provoca también sus propias injurias: el abandono, el daño, los celos, la avaricia, el odio, la indiferencia. -De ahí, quizá, este título tan cruento. Aviso de que no es ciego el amor de que aquí se narra.

Lina Meruane en Tiempo de Leer

 

Compilación realizada por Lorena Lacaille.

«Un gran contador de Historias» Eduardo Mendoza.

Eduardo Mendoza Garriga. (Barcelona, 11 de enero de 1943). Autor teatral, novelista, abogado y traductor.
Se licencia en Derecho en la Universidad Autónoma de Barcelona, y reside en Nueva York desde 1973 hasta 1982 donde trabaja como traductor en la ONU. Durante su estancia en Nueva York debuta con La verdad sobre el caso Savolta (1975) obteniendo el Premio de la Crítica en 1976, que junto con El misterio de la cripta embrujada (1979) se lleva a la gran pantalla.
Posteriormente se publica El laberinto de las aceitunas, Campo de la verdad, ambos en 1982. De esta fecha también son Los soldados de plomo, llevada al cine por José Sacristán y en 1986 publica La ciudad de los prodigios, que la llevaría a la gran pantalla Mario Camus en 1999.
En 1986, junto a Miguel Narros, versiona y traduce El sueño de una noche de verano de William Shakespeare. Por La ciudad de los prodigios, obtiene diversos premios: Premio Grinzane Cavour (1988, Italia); Premio Ciutat de Barcelona; Nominación de libro del año en Francia (revista literaria Lire); y finalista del Premio Nacional de Literatura. En 1989 publica La isla inaudita, y en 1990 estrenó su primera obra de teatro, Restauració.
En 1991, publica Sin noticias de Gurb y en 1992 junto a los escritores Félix de Azúa, Manuel Vázquez Montalbán, Juan Marsé, Andreu Martín, Jesús Ferrero, Javier Fernández de Castro y Francisco González Ledesma, escriben una novela colectiva detectivesca: El enigma Icaria, editada por entregas en La Vanguardia.
En 1993, recibe el Premio Literario Elle por su obra El año del Diluvio y en 1996, publica Una comedia ligera, elegida como Mejor Libro Extranjero (1998, Francia). En el 2001 edita La aventura del tocador de señoras, por la que recibe el Premio del Gremio de Libreros de Madrid y publica el ensayo Pío Baroja.
En el 2002, publica El último trayecto de Horacio Dos, y en 2004 estrena la obra teatral Greus qüestions (Graves cuestiones) en el Festival de Temporada Alta de Gerona. No vuelve a publicar hasta 2006 con otra obra de teatro Glòria y otra novela Mauricio o las elecciones primarias, que obtiene el Premio de Novela de la Fundación José Manuel Lara Hernández. En este año, Llátzer Moix publica Mundo Mendoza sobre el autor.
Los próximos años son fructíferos: ¿Quién se acuerda de Armando Palacio Valdés? (2007), El asombroso viaje de Pomponio Flato (2008) y en el 2009, Tres vidas de santos dónde debuta en el género de relato e incluye los cuentos La ballena, El malentendido y El final de Dubslav. El novelista, bajo el seudónimo de Ricardo Medina, ganó el 15 de octubre de 2010 la LIX edición del Premio Planeta de Novela, con Riña de gatos. Madrid, 1936.
En 2015 ha sido galardonado con el premio checo Franz Kafka, concedido por su trayectoria literaria y en el que han destacado especialmente su obra La verdad sobre el caso Savolta.
El 30 de noviembre de 2016 se le concedió el Premio Cervantes 2016.

Su Obra
Novela
1975: La verdad sobre el caso Savolta
1978: El misterio de la cripta embrujada (1ª novela de la serie del detective anónimo)
1982: El laberinto de las aceitunas (2ª novela de la serie del detective anónimo)
1986: La ciudad de los prodigios
1989: La isla inaudita
1991: Sin noticias de Gurb (publicado por entregas en el diario El País)
1992: El año del diluvio
1996: Una comedia ligera
2001: La aventura del tocador de señoras (3ª novela de la serie del detective anónimo)
2002: El último trayecto de Horacio Dos (publicado por entregas en el diario El País)
2006: Mauricio o las elecciones primarias
2008: El asombroso viaje de Pomponio Flato
2010: Riña de gatos. Madrid 1936 (Premio Planeta)
2012: El enredo de la bolsa y la vida (4ª novela de la serie del detective anónimo)
2015: El secreto de la modelo extraviada (5ª novela de la serie del detective anónimo)
Relatos
2009: Tres vidas de santos (La ballena, El final de Dubslav y El malentendido)
2011: El camino del cole (literatura infantil)
Teatro
1990: Restauración
1998: Gloria
Ensayo
1986: Nueva York
1989: Barcelona modernista, en coautoría con su hermana Cristina
2001: Baroja, la contradicción (ensayo biográfico)
2007: ¿Quién se acuerda de Armando Palacio Valdés?

 

Su última novela:

En El secreto de la modelo extraviada, el protagonista se gana la vida como repartidor de un restaurante chino cuando, de pronto, recuerda un caso de los años ochenta que involucraba la muerte de una modelo llamada Olga Baxter; un guardia civil transexual (y olé); un señor que asegura reiteradamente no ser gay a pesar de que toma rayos uva; y sobre todo una organización clandestina de empresarios catalanes, la APALF (“Andreu, porti’m a la fàbrica!”, uno de los mejores chistes del libro), que en los años 70 se dedicó a luchar contra el franquismo (mejor dicho, contra el aperturismo económico del régimen) mediante la heroica, patriótica y ejemplar estrategia de “llevarse todo el dinero a Suiza”. Sobre esa base, el narrador recupera sus recursos estilísticos de toda la vida, del arcaísmo cómico al nonsense de Bruguera pasando por un sentido cada vez más aproximativo del coloquialismo, hasta parecerse tanto a sí mismo que nadie quedará decepcionado si acude a la cita con la intención de saludar a un viejo amigo y brindar a su salud.

Mendoza es incapaz de no ser un narrador ágil que provoca la risa del lector, ya sea con golpes humorísticos geniales, buenos a secas, o malos-buenos. Ahora bien, en El secreto de la modelo extraviada no hay más de dos o tres momentos que respondan a la primera categoría, y pienso en una peculiar votación a mano alzada que desvela el épico talante democrático de la alta burguesía catalana; a cambio, los chistes malos-malos, en los que uno casi espera que comparezca un Leslie Nielsen exangüe abriendo mucho los ojos, hacen acto de presencia con una insistencia un tanto descortés: así, alguien dice que un “estructuralista” es “uno que hace mucho ejercicio y cuando está cachas se exhibe en taparrabos, como Arnold Schwarzenegger”, y otro alguien le ofrece una raya de coca al Santo Padre. Por ejemplo.

Con todo, es cierto que nadie puede aburrirse con una novela tan veloz y despreocupada como esta, puntuada por chispazos descacharrantes; pero sí resulta decepcionante. En última instancia, y para no limitarnos a hacer un balance estadístico, siempre discutible por subjetivo, de las ocurrencias que nos divirtieron y las que no mientras leíamos, cabría preguntarse qué espera el lector de una novela cómica y sarcástica realmente buena: ¿tal vez una intencionalidad crítica que incomode al lector, al poder o al menos a la narrativa vigente? Este libro no parece pretender todo eso: en lo social y político su carga ácida es baja y genérica, desdibujada y servida en un tono acomodado a fórmulas ya ensayadas; y si bien al autor nunca le importó demasiado el género policíaco al que en teoría parodiaba, El secreto de la modelo… se muestra del todo desconectada de lo que hoy es ese género, de modo que en lo narrativo es más bien, conscientemente, la parodia de un vacío.

Sin pretender convertir un año literario en una competición, en la temporada que ha acogido Ante todo criminal de Aparicio Belmonte, que tiene muchas más cosas que decir sobre el reverso absurdo de la figura del investigador, y El rey del juego de Ferré, que se juega mucho más el tipo literario en su versión sarcástica del país, resulta indudable que El secreto de la modelo extraviada queda como una lectura menor, epigonal. Eso es compatible con ser divertida a ratos y reconfortante para los fieles.

 

Página Dos – Entrevista a Eduardo Mendoza

Entrevista en el programa Página Dos al escritor catalán Eduardo Mendoza que nos presenta su última novela “El secreto de la modelo extraviada” (Seix Barral).

Compilación realizada por Lorena Lacaille.

«Viajes y Mujeres rebeldes», los temas preferidos de Cristina Morató

Cristina Morató (Barcelona, 1961) estudió periodismo y fotografía. Desde muy joven ha recorrido el mundo como reportera, realizando numerosos artículos y reportajes. Tras pasar largas temporadas en países de América Latina, Asia y África donde trabajó para la Cooperación Sanitaria Española en la actual República Democrática del Congo, en 2005 viajó por primera vez a Oriente Próximo visitando Siria y más tarde Jordania. Durante estos años alternó sus viajes con la dirección de programas de televisión, trabajo que decidió abandonar para dedicarse a escribir sobre la vida de las grandes viajeras y exploradoras olvidadas por la historia. En busca de sus rastros, recorrió más de cuarenta países. Los documentos, libros y datos encontrados durante el camino le permitieron escribir Viajeras intrépidas y aventureras (2001), Las Reinas de África (2003), Las Damas de Oriente (2005) y Cautiva en Arabia (2009).

Interesada por descubrir el lado más humano y menos conocido de las grandes divas del siglo XX, entre ellas Maria Callas o Coco Chanel, ha publicado Divas rebeldes (2010).

En Reinas malditas (2014) la escritora cuenta las apasionantes vidas de seis reinas y emperatrices marcadas por la tragedia que no pudieron elegir su destino.

Su último libro, Divina Lola (2017), Cristina Morató narra la extraordinaria historia de Lola Montes, una de las mujeres más famosas del siglo XIX, una mujer marcada por el escándalo que tuvo el mundo a sus pies.

Además, Cristina Morató es miembro fundador de la Sociedad Geográfica Española (www.sge.org), y pertenece a la Royal Geographic Society de Londres.

 

CURIOSIDADES:
– Cuando se le pregunta a Cristina Morató si se ha tenido que enfrentar a algún peligro grave en sus viajes sola por el mundo comenta que el peor ha sido “la petición de mano de un rico propietario de una hacienda en la remota Patagonia, situación que salvé con mi buen humor de siempre”.
OBRAS PRINCIPALES:
– Viajeras intrépidas y aventureras
– Las reinas de África
– Las damas de Oriente
– Cautiva en Arabia
– Divas rebeldes

-Reinas Malditas

 

Y la más reciente «Divina Lola»

Ni se llamaba Lola Montes ni era española pero encandiló a toda una época con su arrebatadora belleza y pasional temperamento.

Bailarina, aventurera y cortesana, su vida fue una sucesión de viajes, escándalos y excentricidades. Haciéndose pasar por bailarina andaluza, debutó en los teatros más importantes del mundo aunque su talento artístico dejaba mucho que desear. Pero nada impidió que la irlandesa Elisabeth Gilbert, su verdadero nombre, triunfara en todo lo que hizo. Se codeó con los literatos, políticos, músicos y aristócratas más célebres de la época, como Alejandro Dumas, Honoré de Balzac y George Sand. Se casó en tres ocasiones y tuvo una larga lista de amantes, entre ellos el compositor Franz Liszt con quien vivió una apasionado romance. Y, sobre todo, enamoró al rey Luis l de Baviera, quien la nombró condesa de Landsfeld. Por su amor de vio obligado a abdicar en 1848. Tras sus aventuras en Europa, se embarcó a Estados Unidos donde vivió la fiebre del oro y actuó para los rudos mineros.

Divina Lola nos traslada a escenarios exóticos y remotos, desde su Irlanda natal a la magia de la India; a ciudades como París, Londres, Múnich, donde deslumbró con sus “danzas españolas” y a las peligrosas tierras de California y Australia donde vivió como una intrépida pionera. Cristina Morató nos descubre la extraordinaria historia de una de las mujeres más famosas del siglo XlX.

Una mujer marcada por escándalo que tuvo el mundo a sus pies.

 

CITAS, FRASES, DECLARACIONES Y POÉTICA:
– “Decidí dar a conocer la vida de las mujeres, sobre todo, en los países en vías de desarrollo y zonas rurales. La mujer es el motor del mundo”.

– “Para mí los viajes son ante todo una fuente de conocimiento, viajo para aprender y de paso conocerme mejor a mí misma”.

– “Cuando viajo nunca pienso en llegar y, de hecho, muchas veces al perderme o entretenerme en el camino he descubierto cosas aún más interesantes que en mi destino final”.

– “El único límite que tiene actualmente la mujer para viajar es el que ella se quiera imponer”.

Cristina Morató – Viajes

 

Compilación realizada por Lorena Lacaille.

Guillermo Fadaelli, el maestro de «la literatura marginal».

Autor de una veintena de libros que oscilan entre la narrativa, la crónica, el aforismo y el ensayo, Guillermo Fadanelli (Ciudad de México, 1960) es un autor caracterizado por su deseo de mantenerse al margen, digamos, mantenerse en el underground. De una lucidez innegable que se disfraza de crueldad, el narrador que se impone en sus libros provoca que el lector se sienta entre un filósofo moralista y un narrador de cosas terribles. Siempre aguda, mordaz y a veces cáustica, la obra de Guillermo Fadanelli abreva de la filosofía, del humanismo y de la literatura negra por igual, lo cual la dota de una tesitura diferente a lo que se escribía en México. Emparentado con los humores de Jorge Ibargüengoitia y de Juan José Gurrola, Fadanelli es a veces provocador y a veces un destroyer.

Lodo (Anagrama), Educar a los topos (Anagrama y FCE), El día que la vea la voy a matar (MOHO), Más alemán que Hitler (Cal y arena), La otra cara de Rock Hudson (Premio Impac-Conarte-ITESM, Anagrama), Hotel DF (Mondadori), Mariana Constrictor, El hombre nacido en Danzig, Insolencia. Literatura y mundo, El idealista y el perro (todos en Almadía) y, de reciénte aparición, Al final del periférico (Random House) son algunos de los títulos que le han dado un lugar preliminar en la literatura.

Para los amantes de la literatura marginal, cruda, con personajes que siempre son antihéroes, sórdida y a la vez llena de grandes, contundentes y lúcidas frases, encontrarán en los libros de Fadanelli a su escritor ideal. Cantinas, hoteles de mala muerte, las calles de la Ciudad de México y sus colonias, burdeles o personajes que olvidan bajar de su cajuela la lápida de la tumba de su madre, son frecuentes en sus novelas. El escritor José Ignacio ha dicho sobre él: “Fadanelli es un eco de todo lo que los mexicanos pensamos, algo románticos, borrachos, pesimistas, irónicos y burlones”.

 

Novela

La otra cara de Rock Hudson (1997).
Para ella todo suena a Franck Pourcel (1998).
¿Te veré en el desayuno? (1999).
Clarisa ya tiene un muerto (2000).
Lodo (2002).
Educar a los topos (2006).
Malacara (2007).
Hotel DF (2010).
Mis mujeres muertas (2012).
El hombre nacido en Danzig (2014).
Al final del periférico (2016).

Relatos

Cuentos mejicanos (1991).
El día que la vea la voy a matar (1992). Reedición en 2010.
Terlenka (doce relatos para después del apocalipsis) (1995).
Barracuda (1997).
Más alemán que Hitler (2001).
Compraré un rifle (2003).
Mariana Constrictor (2011).
Crónicas

Regimiento Lolita (1998).
La polémica de los pájaros (2007).
Ensayo

Plegarias de un inquilino (2006).
En busca de un lugar habitable (2006).
Elogio de la vagancia (2008).
Insolencia. Literatura y mundo (2012).
El idealista y el perro (2013).

Aforismos

Dios siempre se equivoca (2004)

 

Guillermo Fadanelli regresa a ocupar un lugar destacado en las letras mexicanas.

Una novela de aprendizaje sobre las vicisitudes de un grupo de adolescentes en la época de más optimismo económico en México.

Al terminar el tramo sur de la avenida Periférico a mediados de los años setenta, la ciudad cerraba sus puertas y un lugar despoblado comenzaba a formarse. En ese límite empezaron a ocuparse novísimas residencias con grupos de familias tocadas por la nueva realidad económica del país. En este ambiente de nuevos ricos, Guillermo llega a su hogar con un importante complejo de inferioridad. Pronto hace nuevas relaciones y asimila aquellos que a su edad convierte a su grupo de amigos en estúpido insolentes y desvergonzados sin una guía de supervivencia más que la necesidad sexual.

En palabras de su autor:

Cuando terminé de escribir Al final del periférico descubrí que después de ir y venir por la literatura había logrado encontrar una voz que uniera memoria y libertad de escritura, con el desasosiego propio del vivir. Uno siempre es niño y después se muere, me convenzo a mí mismo. Y ahora descubro que intentaba -acaso de manera inconsciente- reunir en una obra todo el sentido y la emoción de haber vivido durante un instante, y retener, por medio de la literatura, aquel momento en la memoria. No he guardado nada bajo la cama y si esta novela, que pasó sobre de mí como un relámpago, posee alguna virtud o valor es la de reconocer que la vida sucede en buena medida sin nuestra intervención. Los adolescentes que se congregaron al final del periférico a mediados de los años setenta, mis amigos, acompañados de su gracia, inocencia y crueldad naturales ríen y se preguntan: “Willy, ¿un escritor? ¿Qué carajos es eso?”.

 

Guillermo Fadanelli en el MAZ / 1 de 2

 

Compilación realizada por Lorena Lacaille.

La rebelde de las letras cubanas: Wendy Guerra

En 1970, el año de nacimiento de Wendy Guerra, su familia se trasladó desde una pequeña aldea a la ciudad de Cienfuegos, en la costa sur de Cuba. “Era un lugar para nadar y pensar,” recuerda ella. Un punto de inicio lógico para alguien dedicado a nadar contra la marea.
Empezó a escribir poesía tan pronto como supo nadar. Su primera colección, Platea a oscuras, le ganó un premio de la universidad de la Habana cuando apenas tenía 17 años. Obtuvo un título de realización cinematográfica en el Instituto Superior de Arte de la Habana, pero logró evitar involucrarse en cualquier clase de carrera en los medios de radio y televisión. Siguió escribiendo.
Específicamente, escribió un diario. Escribió un montón de diarios, dejando que se apilaran a su alrededor en su piso del distrito de Miramar de la Habana, que hoy comparte con su marido, el pianista Hector López-Nussa. Escribir diarios es un pasatiempo excelente pero no es precisamente uno que te ponga en la ruta del estrellato literario, ¿correcto? Incorrecto. Los diarios de Guerra formaron la base para su íntima (aunque supuestamente ficticia) primera novela, Todos Se Van, que fue publicada en 2006 y se ha convertido en un superventas internacional. Siguiendo a su joven protagonista a través de su infancia y adolescencia, Todos Se Van es desgarradora y divertidísima y logra dar una visión fresca aunque describe los problemas dolorosamente obvios de la Cuba moderna.
“Me gusta el diario como forma narrativa,” Guerra dice, “El relato se despliega como una cinta, lo cual se convierte en sí en un tipo de estructura narrativa.”
Cuanto más profundiza en sus ideas más íntimas, más tiene que luchar con sus demonios personales y más Wendy Guerra atrae la atención del público de Cuba y de todo el mundo. Y ella tampoco rehuye exactamente ser el centro de atención. Si hubiera un premio para la Poetisa más Fotogénica, Guerra lo ganaría fácilmente.
“Una de las cosas que más me enorgullecen es que mi trabajo se haya publicado,” dice. “Mi madre [la poetisa cubana Albis Torres] fue una escritora, mucho mejor que yo, y nunca le publicaron nada. Nunca pudo separarse de su obra lo suficiente como para enseñarla a nadie. Y la única vez que lo hizo, su obra fue rechazada.”
Su madre fue la primera persona que sugirió a Guerra escribir un diario. Otra potente fuente de inspiración fue Anaïs Nin, la legendaria autora de diarios con la que Guerra tiene un parecido asombroso. Nin ha sido objeto de la investigación continua de Guerra, tanto en La Habana (los padres de Nin nacieron aquí) como en París. Guerra planea publicar su obra en la forma de un diario “apócrifo” escrito con la voz de Nin, bajo el nombre Posar desnuda en la Habana.

 

Cuando pedimos a Guerra que nos lleve a algún lugar de La Habana que sea significativo para ella, sugiere el Museo Nacional De Bellas Artes, específicamente el ala que aloja la colección de arte entre los 1980 y los 1990 del museo. “Mi mayor influencia procede de las artes visuales,” explica. “Mis diarios no son sólo crónicas sobre mi época. No, no, no — el acto de escribir un diario es un `gesto’ visual en sí. Esta parte del museo sitúa todo lo que hemos experimentado en términos de estética. Creo que el avant-garde estético de mi generación no reside en la literatura ni en la filosofía. Lamentablemente son las artes plásticas. He conseguido aceptar esto. Los colores, el texto que acompaña todas estas obras, el concepto, la forma, las bromas, la picardía, su naturaleza absurda —es todo lo que quiero lograr con humildad y modestia, a mi manera.”
Se para delante de una obra, un cuadro pintado por su ex-marido Humberto Castro, que adquirió importancia en el ámbito artístico cubano en los 1980, posteriormente se trasladó a París y ahora vive en Miami.
Él es uno de los que se marcharon.

Obras

Poesías
Platea oscura, 1987
Cabeza rapada, ed. Letras cubanas, La Habana, 1996
Ropa interior, ed. Bruguera, Barcelona, 2008
Poèmes (inédits), éd. Stock, Paris, 2009 (edición conjunta con el poeta serbio Sasa Stanisic)
Novelas
Todos se van, 2006, ed. Brugera, Barcelona, 2006 / Tout le monde s’en va, éd. Stock, Paris, 2008 / Tutti se ne vano, ed. Le Lettere, Firenze (Italia), 2008 / Alle gehen fort, ed. Lateinamerika, Solothurn (Alemania), 2008 / Всички си тръгват, Sofia, (Bulgaria), 2010 / Alla ger sig av, ed. Bokförlaget Tranan, Estocolmo (Suecia), 2010 / Everyone Leaves, (Estados Unidos), 2012, seleccionado por la revista Latina como uno de los 9 mejores libros del año publicado por un autor latinoamericano en Estados Unidos (The 9 Best Books of the Year by Latino Authors).
Nunca fui Primera Dama, ed. Bruguera, Barcelona, 2008 / Mère Cuba, éd. Stock, Paris, 2009 / Nunca fui primeira-dama, ed. Benvira, Brasil, 2010.
Posar desnuda en La Habana. Diario apócrifo de Anaïs Nin, ed. Alfaguara, 2010 / Poser nue à La Havane, ed. Stock, Paris, 2011.
Negra, ed. Anagrama, Barcelona, 2013.
Antologías
Casa de luciérnagas (antología de poetas latinoamericanas), ed. Bruguera, Barcelona, 2007
39 Antología del cuento latinoamericano, ediciones Colombia, Bogotá, 2007.
Otra Cuba secreta. Antología de poetas cubanas del siglo XIX y XX, ed. Verbum, Madrid, 2011.

 

 Posar desnuda en la Habana

Los diarios y la estancia en Cuba de Anais en su niñez y juventud llevaron a Wendy Guerra a novelar su paso por La Habana entre 1921 y 1923 siguiendo la fórmula del diario y el epistolario. Anais fue hija del compositor cubano Joaquín Nin, aunque lo más apasionante de su existencia se desarrolló en los años 30 en París, donde convivió con Henry Miller, Artaud, o L. Durrell. Para documentarse, Guerra recibió una beca del Department of Special Collections (UCLA), donde se encuentran los manuscritos. En las últimas páginas revela las entrevistas mantenidas, incluso con Rupert Pole, su último marido, y los documentos consultados en Cuba, donde descubrió el acta de matrimonio con el estadounidense Hugo Guiler, y recorrió los lugares que Nin menciona, hoy transformados o desaparecidos, recuperando el pasado de La Habana. Se trata, pues, de la recreación de una parte poco conocida de la vida de Nin. Resume la autora aquella personalidad con un interrogante que es, tal vez, la clave del libro: “¿Anaïs fue bígama, incestuosa, mitómana, adúltera, creativa, talentosa, ninfómana, bisexual?”.

Posiblemente fue todo esto y Wendy Guerra lo comprime en su estancia habanera, cuando llegó, a los 19 años, tutelada por sus tías (su madre, con dificultades económicas, permaneció con sus hermanos en París). La tía Antolina, llamada La Generala porque era viuda de general, cuidó de ella. Su padre había abandonado la familia y este desamparo convierte a Anaïs en un ser extraño que tiende a la introspección, aunque elige la alegría de vivir descubriendo La Habana. El plan que le proponen las tías es casarse con un hombre rico, aunque ella desea “casarme con Hugo”, mientras la familia de éste se opone porque Anaïs es pobre, católica y latina. Será la tía Antolina la que dé la vuelta a una situación en la que Anaïs escribe cartas desoladas a su prometido.

El mejor hallazgo de esta reconstrucción imaginaria es el ambiente familiar,las formas de vida y la inmersión cubana de una joven a la que atraen nuevas sensaciones: su experiencia sexual con Julián; la reconstrucción de la virginidad; los preparativos del matrimonio, el conocimiento de Flor, con la que descubrirá una nueva sensualidad… Pero la familia la considera excéntrica y algunos, en la cena prematrimonial, se escandalizan cuando se desnuda y posa para pintores o amigos. Fue su profesión en París y ésta será la escena que da título al libro.

El matrimonio con Hugo (su sostén económico toda su vida) la defrauda pronto. El rastro de Anaïs se prolonga hasta París en unas pocas páginas, en el reencuentro con el padre, “el rey Sol”, y amante. Anaïs se casó en 1955 con Rupert Pole, un actor con el quevivió treinta años, manteniendo a la vez su anterior matrimonio con Hugo. El personaje y sus avatares le han permitido a Wendy Guerra expresar una devoción por Cuba que atribuye a Anaïs Nin. Las páginas sobre la investigación de su amplia familia son excelentes.

Wendy Guerra, the novel