Kurt Vonnegut un referente d ela contracultura de los años 60´s y 70´s.

 Kurt Vonnegut (Indianápolis, 1922-Nueva York, 2007) retrató la crueldad del Siglo XX y el absurdo de la sociedad capitalista, en novelas, cuentos y ensayos. Su incisiva crítica sin concesiones a la política y la cultura estadounidenses, sumada a su narrativa libre de estereotipos, lo convirtieron en un referente de la contracultura de los años sesenta y setenta. Aunque el sarcasmo y la ironía están siempre presentes en sus historias, Vonnegut nunca abandonó su mirada humanista, a partir de la que pinta a sus desvalidos personajes con notas de profunda emotividad y dotan a sus relatos, muchas veces oscurísimos, de un humor carente de cinismo.

Vonnegut estudió Antropología en la Universidad de Chicago, y trabajó también como reportero policial en el City News Bureau of Chicago. En 1946, la Facultad de Antropología reprobó su tesis, titulada On the Fluctuations between Good and Evil in Simple Tales.9 Más adelante aceptaron su novela, Cuna de gato, y le concedieron el título. Abandonó Chicago para trabajar en Schenectady, en el estado de Nueva York, en el departamento de relaciones públicas de la empresa General Electric. El autor atribuyó su estilo, libre de adornos, a este trabajo.

En 1950 publicó su primer relato, titulado «Report on the Barnhouse Effect» en la revista Collier’s Weekly. A punto de abandonar la escritura, recibió la oferta de un empleo en el taller de escritores de la Universidad de Iowa. Su primera novela, La pianola, de 1952, es una distopía que describe un mundo en el que los humanos han sido sustituidos por máquinas. Más adelante publicó Las sirenas de Titán (1959) y Cuna de gato (1963), que se convirtió en un best-seller.

Durante la década de los 60 publicó cuatro novelas, en las cuales se registra un fuerte cambio formal y conceptual de su obra, hasta publicar Matadero cinco o La cruzada de los inocentes en 1969, una novela semi-autobiográfica que relata sus experiencias como soldado en el bombardeo de Dresde, experimentalmente estructurada alrededor de viajes en el tiempo. Así se constituyó en uno de los críticos más feroces de la sociedad contemporánea, aludiendo a la guerra, la destrucción del medio ambiente y la deshumanización. Expresó estos temas a través de la ciencia ficción, mezclándola con un humor ácido e hilarante. Sus personajes, parte importante del universo narrativo de Vonnegut, salen en distintas novelas.

Matadero cinco es hoy considerada una de las obras más importantes de la literatura estadounidense del siglo XX, que aparece en las listas de la revista Time y de la Modern Library.

Continuó experimentando en El desayuno de los campeones (1973), uno de sus mayores best-seller, una novela que contiene muchas ilustraciones bosquejadas, y en la que aparece el autor como deus ex machina. En clave de estilo, El desayuno de campeones es quizá su obra maestra, simplista pero profundo y, a través de altos niveles de humor, cinismo e ironía, particularmente crítico y agudo en su visión del mundo y la cultura norteamericana.

Con el lanzamiento de Timequake en 1997, Vonnegut anunció su retirada del campo de la ficción. Continuó escribiendo para la revista In These Times (En estos tiempos), en la que era editor. Contribuía con ensayos de política estadounidense o con notas de simple observación. En el 2005 se reunieron muchos de sus ensayos en su último libro, también un best-seller, Un hombre sin patria.

Entre sus referentes literarios está desde luego la ciencia ficción estadounidense. De hecho uno de sus personajes recurrentes, Kilgore Trout, escritor aficionado de ciencia-ficción, es un trasunto de todo un clásico del género, Theodore Sturgeon. Otras influencias vienen de H.L. Mencken, Hunter S. Thompson, Louis-Ferdinand Céline y un amigo de Vonnegut, Joseph Heller.

Vida privada y fallecimiento

Se casó con Jane Marie Cox, con la que había coincidido en el parvulario, poco después de su regreso a Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial. El matrimonio se separó en 1970. Aunque no se divorciaron hasta 1979, desde 1970 Vonnegut vivió con la mujer que más tarde se convertiría en su segunda esposa, Jill Krementz.

Vonnegut tuvo tres hijos biológicos con su primera esposa. Además, adoptó a los tres hijos de su hermana Alice cuando ésta murió de cáncer, y a otra niña, Lily. Dos de sus hijos, Mark y Edith Vonnegut, han alcanzado celebridad.

Falleció en 2007, a la edad de 84 años, tras sufrir una caída en su domicilio de Manhattan, Nueva York, que le causó una lesión cerebral irreversible.

Obra

Novelas

Relatos

  • Mira al pajarito (Look at the Birdie, 2009)
  • La cartera del cretino (Sucker’s Portfolio, 2012).
  • Que levante mi mano quien crea en la telequinesis (Malpaso Ediciones, 2014.

Influencias

La escritura de Vonnegut fue inspirada por una mezcla ecléctica de fuentes. Cuando era joven, Vonnegut dijo que leía obras de ficción pulp, ciencia ficción, y acción-aventura. También leía los Clásicos, como los de Aristófanes. Este, como Vonnegut, escribió críticas humorísticas de la sociedad contemporánea. La vida de Vonnegut también compartía similitudes con el escritor de “Las Aventuras de Huckleberry Finn”, Mark Twain. Ambos compartían una visión pesimista de la humanidad, y una postura escéptica en la religión, y, como Vonnegut lo planteaba, ambos estaban “asociados con el enemigo en una guerra mayor”, ya que Twain se alistó brevemente a la causa sureña durante la Guerra Civil, y el nombre alemán de Vonnegut y sus antepasados lo relacionaban con el enemigo de los Estados unidos en ambas guerras mundiales.

 

Que levante mi mano quien crea en la telequinesis

Kurt Vonnegut vuelve a la carga desde el otro mundo y podemos decir que el indomable finado sigue gozando de una magnífica salud. Tan buena que la victoria de la risa y la razón está garantizada en la batalla póstuma que ahora publicamos: una risueña crítica de la sinrazón pura. .El presente volumen consta de nueve discursos inéditos, siete de ellos dirigidos a estudiantes universitarios en días de dichosa graduación. Es éste un género muy peculiar de la oratoria norteamericana que ha dado lugar a piezas memorables adobadas con nobles sentimientos, recuerdos edificantes y melifluos elixires emitidos por autoridades de intachable prestigio intelectual. El autor de Matadero Cinco también gozaba de una excelente reputación, pero él mismo se encargaba de sabotearla para ejercer un magisterio terrestre, coloquial e irónico (cuando llegaba la hora de los dardos). Los parlamentos aquí reunidos y la guinda que los adorna son Vonnegut en estado de gracia: la quintaesencia de su tono, la campante sublimación de sus estacazos y la pólvora de su estilo rematada con un florilegio de agudezas que servirá de postre para la meditación cogitativa. O sea: Kurt al cuadrado y, en ocasiones, al cubo.

 

 

Compilación realizada por Lorena Lacaille.