«A medio verano».

Ya han pasado más de dos meses desde mi último post. !Que increíble! y aún más las cosas que me han pasado, de pronto me siento como en una película de acción, no salgo de una situación cuando ya ha comenzado otra. Lo bueno de todo este movimiento es que justo no tengo tiempo para aburrirme ni para desperdiciar el tiempo en situaciones ni personas que no me nutren. El cambio ha sido una constante de este año y les confieso que años como este quisiera muchos más, son de esos periodos en la vida en que uno da un salto cuántico, un parteaguas: un antes y un después. No cabe duda que la vida es linda, y trato de que cada mañana no se me olvide agradecer por estar viva y por tener a mi lado a las personas que más amo en el mundo: a mi esposo y a mis dos hijos. Y por supuesto agradecida por estar en salud, realizo que con amor y salud todo es posible, sólo es cuestión de tiempo, disciplina y trabajo constante. Sin embargo, para recargar baterías hace falta tomarse una pausiita de tanto ajetreo, y en vista de que por una razón u otra no hemos podido partir de viaje, las escapadas de fin de semana, y mis caminatas matutinas o al atardecer han sido mi mejor manera de revitalizarme. Además, son fuentes de inspiración, desbloquean mis nudos creativos y le dan un empujoncito que me facilita la vida. Otras veces, los vientos me susurran soluciones a mis dilemas existenciales, en fin, que salir y estar en contacto con la naturaleza siempre es redituable. Así que si andan con los ánimos bajos, les recomiendo ampliamente una paseo al parque más próximo, o si tienen el privilegio de vivir cerca de la playa, de un lago, o bosque, aprovechenlo, nada mejor que estar en contacto con elementos naturales puros.

En mi caso, tengo a 20 minutos de caminata el maravilloso Fleuve de Saint-Laurent, pegadita esta la ciclopista y un pequeño parque. Y por si no fuera poco, la marina, que me hace recordar la de Creta en Grecia, claro menos pintoresca pero también tiene su encanto. Luego de atravesar la patrimonial calle de Saint-Charles y bajando en linea recta llegamos al puente que atraviesa la A-132, cada vez que camino sobre esté siento un vértigo que me hormiguea desde la punta de los pies hasta el pecho. Por unos momentos, mi mirada se pierde en el flujo incesante de autos y camiones que van y vienen, vidas que se cruzan sin mirarse, siempre ansiosas por llegar a su destinación. Enseguida, esta la marina y después de pasar la bici pista mi recompensa: un atardecer maravilloso con el cielo malvo, tonos azules, rosados y colores ocres. Al fondo, el viejo puerto de Montreal, El estadio Olímpico y los barcos que cargan y descargan, aviones que surcan el cielo de forma sistemática. El mundo no se detiene, sigue su loca carrera. Sin embargo, yo tomo el tiempo de contemplar por unos minutos el privilegio de este escenario en movimiento. Las olas del fleuve producen en mi un efecto mágico-sedante, evoco viajes, lugares por visitar, momentos felices, flashazos de vidas pasadas, déjà vu, simplemente me transportan a otra dimensión. Siento una paz inmensa, y abro mis brazos como alas para cargarme al máximo de esa hermosa energía y entonces, un deseo vehemente me invade de volar, de volar muy lejos…De explorar el mundo.

Lorena Lacaille

Longueuil, Agosto 12, 2017.

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© Lorena Lacaille, 2017.

 

«Después de la tormenta sale el sol…»

”Después de la tormenta sale el sol” dice el dicho popular (y la canción de Shamanes), y después de días de lluvia, grises, fríos húmedos ventosos y de inundaciones, el buen clima se instala poco a poco. La primavera llega tardía pero llega.

Hoy me toco hacer bicicleta, desde hace tres semanas la saqué del cobertizo con la firme determinación de ejercitarme hasta que el clima lo permita, esto quiere decir que más o menos hasta finales de octubre andaré pedaleando en mi bicicleta. Los primeros días andaba algo adolorida y mis piernas débiles pedaleaban con dificultad, ahora todo va mejor, me siento en mejor forma, ya no pienso en los malestares pasajeros del ejercicio, sino disfruto con una sonrisa de este tiempo. Y como les contaba, hoy he salido y hasta el momento ha sido uno de los paseos que más he disfrutado, esta vez ya no hubo el viento fresco ni los copos de nieve diminutos de la semana pasada, sino un viento cálido acariciándome el rostro, un sol radiante, un cielo azul y despejado, no podía más que sentirme feliz y agradecida. La red de bici pistas que atraviesa la ciudad esta en buena condiciones (pese a los caprichos de la madre naturaleza) y esto permite disfrutar de esta actividad con mayor seguridad. Atravieso calles residenciales, avenidas principales, pequeños parques, escuelas, hasta llegar al gran parque regional de Longueuil llamado Le parc Michel-Chartrand. Este bosque urbano es un pequeño paraíso que permite relajarse a todos aquellos que buscamos un remanso de paz en medio del bullicio de la ciudad. Como es una zona de conservación la flora y fauna están omnipresentes y agregado a ello, hay tres lagos artificiales, un reloj solar, jardines comunitarios así como pequeños espacios culturales, tenemos un mini Central Park en Longueuil.

Cuando hago ejercicio es cuando mejor me siento conmigo misma, la actividad física me lleva de la mano a un diálogo interior y éste a la meditación, y luego a la reflexión. En este breve lapso me sitúo en el tiempo presente con una mayor consciencia, es cuando estoy más a la escucha de mis necesidades reales. Por eso cuando salgo a ejercitarme en mi bici o simplemente a caminar mi espíritu se llena de una paz que no puedo describir del todo. Me recargo, me siento con más energía y me siento más fuerte para seguir mi camino.

…Después de un largo periodo de pruebas empiezo a ver la luz al final del túnel, después de batallas sangrientas, de enfrentar enemigos sin corazón, de noches sin dormir, de vivir la injusticia, cuando parecía que ya no había esperanza la Justicia Divina se volvió a manifestar. Los daños fueron grandes (como el aprendizaje), pero ahora camino con mayor confianza, más fuerte que nunca, como el ave fénix renaciendo de la cenizas, confieso que no ha sido fácil, pero al final ganamos la guerra (Gracias a Dios por las personas que pusiste en mi camino para ganarla y que con su sabiduría están coadyuvando en este cambio tan trascendental en mi vida). Ahora poco a poco voy tomando fuerzas para seguir mi camino, para cumplir mi misión, y como nunca empiezo a disfrutar más de la vida, estoy re-aprendiendo a caminar, a ser una persona mucho más agradecida, este puzzle que es la vida empieza a tomar forma, sentido. La aventura no ha terminado, queda mucho camino por recorrer, muchas noches sin lunas, muchos días sin sol, pero también vienen en camino noches mágicas y días maravillosos. Después de la tormenta ha salido el sol, y por si no fuera suficiente estoy viendo un arcoíris…

Lorena Lacaille

Longueuil, Mayo 20, 2017

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Shamanes – Después de la Tormenta sale el Sol

Merci Amélie!

 

Llevaba cuatro meses buscando la forma de atravesar el abismo mental del cual era prisionero mi cerebro y por más que trataba nada funcionaba. El desanimo me venció por largo rato, sin embargo, no estaba deprimida, aceptaba mi punición sin chistar como un condenado a muerte. El muro era más fuerte y grande que yo, estaba claro que por el momento no me seria posible encontrar la forma de vencer tal obstáculo. Me deje llevar por el viento de la vida en diferentes direcciones, de cuando en cuando aterrizaba en alguna que me parecía interesante y mi mente se distraía pensando que había encontrado la cura, o al menos un bálsamo ante este naufragio mental, a mi incapacidad de volver a crear una frase. Decidí entonces auto-sabotearme, vetarme y no tocar los libros nuevos que tengo en la biblioteca, y mucho menos terminar aquellos libros que había comenzado. Me decía que “eso se había acabado” que “escribir no era para mi” para que seguir leyendo, pensaba que nada ni nadie me libraría de este châtiment. Había encadenado dos fracasos de un golpe, me sentía como Sísifo (Salvo que no me considero mezquina ni desleal como él) recomenzando una y otra vez sin ver el resultado final. Me preguntaba también por que los dioses se ensañaban conmigo. Dos años tratando de concluir dos proyectos, dos años perdida en el limbo y honestamente no veía por donde saldría del inframundo. Me sentía vacía, como muerta en vida, el cielo me parecía cada vez más lejano, una utopia. Así pasaron estos meses estériles hasta que en los últimos días volví a sentir ese gusanillo, “ese deseo incontrolable” de volver a leer, de escribir, pero me reprimía una y otra vez, no quería volver a empezar. El miedo a volver a fracasar me paralizó. Sin embargo, el deseo fue cada vez más fuerte. Fue entonces que me dirige a mi biblioteca, mi vista recorrió la fila de libros donde ella se encontraba, mi mano estaba temblorosa por la excitación, cerré los ojos y cuando los abrí estaba ya cómodamente sobre el sofá leyendo “Stupeur et tremblements” (cuatro días después la terminé y comencé “Cosmétique de l’ ennemi” que devoré en tres días, y ahora leyendo “Attentat¨Amélie Nothomb en la lengua de Moliére. !Que placer inmenso sentí! No volveré a privarme nunca de este alimento bendito de letras y palabras que revigorizan mi mente, mi espíritu y a mi cuerpo. En el pasado “Ni de Eva ni de Adán” (en español) y “Antéchrista” (en francés) ya me habían seducido. La prosa de Amélie es delicada, simple, espontánea, resalta con gran maestría la oscuridad y la luz de las emociones humanas. Y con ese poder sobrehumano sus letras me volvieron a la vida, me dieron esperanza, Amélie se convirtió en mi Salvadora, literal. Me hizo entender y ver las razones de mis tribulaciones y de mi caída al precipicio mental. Amélie se convirtió en mi Psicompompo, me resucitó, y de su mano volví a cruzar el umbral de la vida. Ahora, ella es mi principal mentora y miembro activo de mi gabinete-creativo imaginario. Como si despertará de un mal sueño volví a sentarme frente el ordenador y retomé de nuevo el teclado y redacté un pequeño cuento para el blog. Y días después este articulo-carta de agradecimiento por su invaluable ayuda. No podía dejarlo pasar. También estoy pensado seriamente en escribirle, sé que no le gusta el internet y contactarla por las redes sociales es imposible, en eso nos parecemos (en cada una de sus entrevistas descubro con beneplácito las similitudes entre ella y yo, escucharla y verla es un gaudeamus de literatura). Esas plataformas del ego son peligrosas, son demonios que si te descuidas se apoderan de tu mente y de tu alma y te convierten en zombi. La relación epistolar que mantiene Amélie Nothomb con sus lectores es bien sabida y con un poco de suerte me contesta, y con un otro poquito de suerte un día tendré el privilegio de conocerla, mientras tanto soló puedo decirte: Merci Amélie!

Lorena Lacaille

 

Longueuil, Marzo 13, 2017.

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Ya casi termina el año…

Ya estamos a sólo dos días de terminar este 2016, que ha estado de lo más intenso, y a pesar de que este año ha sido de muchos cambios acelerados, de crisis agudas y hechos inesperados, lo terminaré bajo una buena nota, todas estas situaciones que pudieran parecer adversas siempre traen su equivalente positivo. En la adversidad se fortalece el espíritu y el alma.

Desde mi último post me dio por retomar la lectura de Desarrollo personal así que en esta ocasión no sólo les compartiré de literatura. Curiosamente estos libros que ahora poseo estaban apunto de tirarlos a la basura. Durante el pasado verano estaban renovando una de las oficinas donde trabaja mi esposo, y como él sabe que los libros son una de mis pasiones me invitó a visitarlo para salvar dicho tesoro. Debo confesarles que había muchos más libros, y me limité a tomar sólo aquellos que podían servirme como mentores. Algunos como Napoleón Hill (a quién ya conocía) pues en el pasado leí su libro best-seller «Piense y Hágase rico» y ahora terminé de leer en francés «Accomplisez des miracles» que me cayo como anillo al dedo sobre todo por que no esta de más un empujoncito para el alma y el espíritu cuando se esta a punto de embarcar en una nueva aventura. Es un libro que se los recomiendo es una lectura metafísica y espiritual que les agradará sin duda y que les ayudara a reestructurar su filosofía de vida. Siempre escuché hablar de Og Mandino pero nunca había leído algo sobre él hasta que cayó en mis manos esta versión francesa: «Le plus grand succès du monde» una historia ficticia que se desarrolla en los tiempos en que vivió Jesús y que termina poco después de su crucifixión. Los diez mandamientos que deja como legado Zachée son simples, profundos y nos recuerdan que venimos a algo más a este mundo, que todos tenemos un rol único y una misión por cumplir. Otro libro que aún no termino, pero se los recomiendo es el de «Les regles pour réussir en affaires» de Martha Stewart, la ama de casa que se volvió millonaria, una mujer visionaria y creativa de la cual se puede aprender algo en este libro, sobre todo si tu intención es lanzarte como empresario (a). Me quedan algunos títulos más por leer, ahora me siento culpable de no haber salvado todos los libros que había en la pequeña biblioteca de la cafetería. Sin embargo, convencí a mi marido de donarlos a: L´Armé du salut, un organismo de servicios sociales que ayuda a los más desfavorecidos. De todas formas los libros han caído en buenas manos.

Cambiando de tema, en cuanto a literatura descubrí y leí un cuento de Patricia Highsmith titulado: «La señorita perfecta» y de inmediato supe mucho antes de buscar referencias sobre ella que estaba frente una maestra. Thea, el personaje principal de dicha historia en un ángel perverso sin corazón, de belleza inmaculada, la historia es breve, pero me dejo atónita por la maldad que puede habitar en un ser, más bien por la maldad que puede anidar en cada uno de nosotros. Por algo Highsmith es una de las mejores escritoras de la novela negra. De ahí que entre mi lista de libros a leer en el 2017 estén sus relatos o novelas. A ver que me traen los reyes magos…

Otro libro que todavía estoy leyendo es «Madame Bovary» y no es por falta de interés, la historia es buena, Flaubert otro maestro de la literatura, el problema ha sido la falta de tiempo, y mi mal hábito de estar leyendo varios libros al mismo tiempo. Así que me he quedado en que al fin Emma ha caído en la tentación, en los brazos del mal intencionado de Rodolph. Me preguntó que pasara con su marido, ¿la descubrirá?

El año ya casi termina, y aprovecho este espacio para agradecerles el estarme acompañando en esta aventura literaria que espero duré muchos años más, este espacio lo disfruto mucho, leer y escribir están en mi ADN es algo que es más fuerte que yo, y aunque la vida me lleva por otros lares, de algo estoy segura que aunque haga otras actividades que complementan mi vida, este rinconcito que he creado lo seguiré manteniendo y aunque tarde un poquito más seguiré creando personajes, nuevos mundos y nuevas historias. En estos momentos ando cortejando con «el tiempo» una vez que caiga en mis redes y sea mi aliado, sé que podré hacer mucho más de lo que hasta ahora he hecho.

Me despido deseándoles un excelente cierre de año 2016 y que el 2017 este lleno de buena literatura para todos lo que amamos los libros.

p.d. Aquí les dejo una selfie que me tomé ayer mientras caminaba bajo la tormenta de nieve. Una experiencia que cada vez que puedo la repito, respiro aire fresco, la blancura de la nieve me maravilla, los copos de nieve en mi cara me pintan una sonrisa, y el placer lúdico de dejar mis huellas sobre los caminos vírgenes que la Dama de blanco crea es indescriptible…

img_0179Una sonrisa sincera con todo y mis brackets

 

 

 

!Hasta muy pronto!
Lorena Lacaille

Longueuil, diciembre 30, 2016.

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Más o menos una mañana en mi vida…

Más o menos una mañana en mi vida…
En esta ocasión no seguiré con mis artículos epistolares sobre mis lecturas de los últimos meses, ahora tengo ganas de compartirles un poco de lo que hago en mi vida.

…Me levanto aún somnolienta, en el último año levantarme a las 4:45 a.m. se ha convertido en todo un reto, y para ser sincera a veces pasan 5,10, y hasta 15 minutos antes de que me ponga de pie. Después, mientras voy bajando las escaleras empiezo a pensar en que es lo que haré una vez que esté sentada enfrente de la pantalla de mi ordenador. Hay días en que todo lo tengo muy claro, ya sea poner al día mis blogs, o bien hacer búsquedas sobre algún tema, o continuar mis dos proyectos que actualmente están en estado intermitente. En la novela me he detenido por que ya no me convence la estructura narrativa, la comencé en forma de diario, pero a medio camino me he dado cuenta que mi historia es muy ambiciosa, y este formato me limita. Razón por la que he decidido tomarme un tiempo antes de recomenzar. La historia en si me encanta, es sólo que mi bloqueo esta en como presentarla. Así que mientras supero este blocage creatif retomo otro proyecto que también había dejado a medias por meterme en la novela: una colección de relatos, ahora ya me siento con la motivación necesaria para continuar escribiendo pequeñas historias.

Por otra lado, estas situaciones me han llevado a darme cuenta que disfruto más del cuento que de la novela, si bien también realizo un trabajo de investigación importante, es menos extenuante que cuando me meto en una novela. Además, como siempre ando con muchas ideas al mismo tiempo el cuento me permite aterrizarlas más rápidamente. Otros días simplemente me pierdo entre el ciberespacio, a veces termino leyendo las noticias del día, o leyendo algún artículo que me haya interesado, o en banalidades como la moda y el último gadget tecnológico. También tengo días en que la inspiración y la organización me abandonan y no sé por donde empezar, (pese a mi agenda semanal), cuando veo que de plano no poder avanzar, me reconforto leyendo. No hay nada mejor para calmar a mi espíritu. Siempre he creído que leer un buen libro es la mejor terapia para nuestros males.

…Sin otra opción, a las 6:30 a.m. debo detener lo que este haciendo en mi computadora, lo cual a veces me causa mucha frustración por que me encuentro metida en la escritura o en la investigación, pero como otro de mis oficios es ser madre, el deber me llama. Afortunadamente, esta fase no dura mucho, y una vez que estoy en las habitaciones de mis vástagos, los despierto de poco a poco, con mimos y besos, les hablo en español para que sus mentes frescas sigan reteniendo y aprendiendo el idioma de Cervantes. En mi hogar se hablan tres idiomas: el francés (lengua materna de mi esposo e hijos), el inglés por que nuestros críos desde que comenzaron su educación escolar van a una escuela anglófona y el español por que tienen una madre mexicana. Así que en casa de repente hablo spanglish y quebeco-franchute, un verdadero revoltijo, total que a veces no sé ni que digo, pero a pesar de mis pifias con los idiomas mi familia me perdona con amor y paciencia, eso sin desaprovechar la ocasión para corregirme de la forma más cortés posible.

img_0016Mon café latte délicieux!

Después es el desayuno, mi esposo se encarga de hacer los sándwiches o bien de recalentar lo que haya quedado de comida del día anterior y lo pone en un termo. Mientras que yo me encargo de darles de comer a nuestros hijos, y de la colaciones para escuela. A las 7:25 a.m. en punto estamos en la parada del autobús escolar, el cual demora entre entre 5 a 10 minutos. Cuando regreso a casa mi esposo me recibe con un café latte espumoso y calientito, mi recompensa por el sprint matutino. Y para disfrutarlo de la mejor manera: un buen libro, otrora leía las noticias en mi tableta electrónica, pero llegué a la conclusión que el mundo seguirá de cabeza irremediablemente, y en lugar de deprimirme o enojarme por las malas noticias, he optado por leer lo que yo quiero y me place, no lo que los medios quieren que «sepa». Luego de mi pausa converso un poco con mi marido, nos apapachamos, hacemos picardías cuando los tiempos nos los permiten, (tiempo de calidad en pareja, importante y necesario) nos ponemos al día sobre nuestras agendas y seguimos con el corre—corre cotidiano tratando de estar los más positivos, no siempre es fácil por que la vida tiene sus altas y bajas, sin embargo, estoy convencida que estar en este mundo de nuevo, es un verdadero privilegio. Me despido y les deseo !un excelente día!
Lorena Lacaille.

Longueuil, Noviembre 16, 2016.

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Roberto Calasso uno de los grandes pensadores y escritores de nuestra época.

“El mundo es como la impresión dejada por la narración de una historia”, dice un antiguo texto védico, citado en la contratapa de uno de los libros más importantes de Roberto Calasso, Ka (uno de los libros más importantes escritos sobre mitología hindú, sólo superado quizás por un nuevo libro de Calasso sobre el pensamiento de la India: Ardor). Esta frase es fascinante puesto que nos remite a la idea de que el mundo se hace al decirse –la eterna historia que emerge alrededor del fuego– pero eso que queda es como un eco, una persistencia retiniana, una sustancia espectral, una copia. Se nos introduce al maia, a la idea del mundo como una divina ilusión. Calasso es uno de los escritores que se encargan de deshebrar este tejido maravilloso de simulacros y flamantes conexiones, esta madeja mágica de la divinidad que se confunde con la creación. Como dijera Borges: “Nosotros (la indivisa divinidad que opera en nosotros) hemos soñado el mundo. Lo hemos soñado resistente, misterioso, visible, ubicuo en el espacio y firme en el tiempo; pero hemos consentido en su arquitectura tenues y eternos intersticios de sinrazón para saber que es falso”. Podemos evocar otra imagen que quizás le gustaría a Calasso, quien se ha encargado de hacer una arqueología filosófica de los bandhus (los hipervínculos originales con los que fue formado el mundo, según los Vedas). A través de su obra se develan los nudos luminosos en el velo epifánico de Maia, esa red de correspondencias y analogías, esos intersticios que resalta Borges como huellas de la divinidad, que justamente revelan la mano del divino artífice, a quien conoceremos por sus articulaciones y pegamentos.

Como todo gran escritor Calasso ha creado su propio género, una especie de voz ensayística en stream of consciousness donde la enorme cantidad de referencias eruditas ha sido zurcida invisiblemente en un continumm, sin más pretensión que hacer de lo abstruso algo disfrutable y fluido, salvando un ritmo que nos sitúa en la circularidad mutidimensional del mito y en la lógica conectiva del sueño. Calasso sabe, como buen historiador, que la historia no existe en un tiempo pasado separada del presente sino que es una perpetua presencia fantasmagórica, un árbol de mil ramas que confluyen en la palabra. En el epígrafe de Las bodas de Cadmo y Harmonía, una frase de Salustio dice: “Estas cosas no ocurrieron jamás pero son siempre”. Bajo la sombra persistente de los dioses se desarrolla la obra de Calasso: una serie de gestos que se repiten desde el amanecer: el dios transformado en toro que mira a una muchacha caminar por la orilla del mar, la ninfa que es la serpiente que es la fuente de agua, el narrador cuya palabra es tan dulce como el soma y que sustituye el sacrificio por la miel de la palabra sólo mientras dura el encantamiento… los arquetipos, los emblemas, las resonancias de la literatura con los planos invisibles, los momentos en los que nos posee lo divino. La literatura de Calasso es como ese bosque al cual las mujeres iban a perderse luego de percibir el aroma o el atabal del dios, de Shiva o de Dionisio.

A continuación hacemos una lista de cinco libros esenciales de Roberto Calasso, no para hacer crítica literaria sino para llamar a la lectura de este escritor que ha sido llamado “una institución literaria”, término en ninguna medida exagerado, ya que la magnitud de la labor literaria de Calasso no puede entenderse sin también citar a Adelphi, la editorial que dirige y la cual quizás tenga en su catálogo la colección de textos más refinada y diversa actualmente en el mundo editorial.

1. Ardor

La más reciente obra extensa de Calasso en su perenne investigación del pensamiento mítico y en específico del pensamiento védico. Lo que Calasso comenzó con Ka lo madura en Ardor, habiéndose convertido en un importante indólogo, estudiando detalladamente el Sataphata Brahmana y formando una teoría del sacrificio como el acto que definió al pensamiento antiguo y que para el mundo moderno se ha convertido en mero procedimiento. Literalmente, sin sacrificio nuestra sociedad pierde su naturaleza sagrada, pero no por ello su necesidad del rito. Vivimos así en mundo donde la sociedad se ha convertido en sí misma en una religión, pero es una religión o un fanatismo secular, sin éxtasis ni disciplinas internas ligadas al conocimiento de lo divino, que era lo que caracterizaba a la civilización védica, que a través del sacrificio repetía lo que había hecho los dioses y así accedía a lo divino.

Citas:

Regresar a observar ciertos simples gestos, de los cuales podemos ser conscientes o no, pero que siempre están con nosotros y sin los cuales no podríamos existir: las acciones de respirar, tragar, copular, cortar, matar, evacuar, hablar, quemar, servir, pensar, soñar, mirar.

La primacía de despertar sobre cualquier otra actividad mental no es una innovación del Buda, quien simplemente ofreció una versión de esto que era a la vez radical y mayormente destructiva de lo que le antecedía. La preocupación sobre el despertar y su importancia siempre había estado presente en los textos védicos.

Simplemente estar despierto. Eso es lo que permite que cualquiera se vuelva “más divino, más calmado, más ardiente”, en otras palabras más rico en tapas. ¿Y acaso no fue el tapas lo que permitió que los dioses se convirtieran en dioses en un principio?… Todo puede ser trazado de regreso a esto. Y todo puede ser eliminado, excepto esto.

La actitud sacrificial implica que la naturaleza tiene significado, mientras que el acercamiento científico nos ofrece una descripción pura de la naturaleza, en sí misma desprovista de significado.

 

2. La ruina de Kasch

El texto más complejo y experimental de Calasso; Italo Calvino lo describió así: “La ruina de Kasch tiene dos temas, el primero es Talleyrand y el segundo es todo lo demás”. Una obra totalizadora, la historia como procesión hacia el matadero, llena de ideas filosóficas, de elipsis poéticas, de aforismos, de teoría marxista y de reglas (metafísicas) de etiqueta diplomática. Inclasificable: cuento de hadas, novela, ensayo visionario, liturgia, colección dinámica de citas a la Walter Benjamin… Aquí Calasso hace patente su obsesión por el sacrificio como el gesto fundamental del cual se despliegan todos los demás y al cual regresamos siempre. Aquí también nos regala la más deliciosa leyenda, que da nombre al libro, sobre un narrador cuyas historias eran tan dulces y cautivadoras que por un momento parecía haber logrado suspender la práctica de sacrificar al rey del reino de Kasch cuando los astros llegaban a cierta posición en los cielos (los sacerdotes que escuchaban las historias no veían los astros, entretenidos toda la noche por el flujo de las palabras que eran como una droga hipnótica).

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Citas:

Todo sacrificio es el reconocimiento de un Otro. Al final de todas las emancipaciones, Occidente sólo consigue reconocerse a sí mismo. Su parálisis, que se oculta detrás de la agitación de la praxis, procede de no saber ya a quién darse. Derrumbados los dioses, no se han derrumbado, sin embargo, las hipóstasis; entonces el mundo acaba por entregarse al torpe y siniestro cortejo que Stirner había descrito: a la Razón, a la Libertad, a la Humanidad, a la Causa. Pero el despertar de esta hipóstasis es amargo, más que cualquier otra superstición.

Los Upanishad exigen que la destrucción se realice en el momento de máxima conciencia. En el Bhagavad Gita, Arjuna tiene la revelación de Krishna en el momento en el que se dispone a matar a sus parientes en el campo de batalla. El mundo secularizado aparta la mirada de la destrucción. Y aparta la destrucción de la mirada, como la ciudad bombardeada se desvía del ojo del piloto que suelta la bomba y vuela ya más lejos.

Este libro ha sido traducido al español y publicado por Anagrama.

3. Las bodas de Cadmo y Harmonía

El libro más popular de Calasso, donde posa su mirada erudita y altamente intuitiva a las mitologías de Grecia, cazando el gesto que define y vincula y todos los ecos que genera: todas las historias son las ramas de un gran árbol cuya raíz se pierde en el tiempo, en el sueño. “Todo se repite, todo vuelve, pero siempre con alguna ligera torsión del significado”, escribe Calasso. Como en la tradición órfica, Calasso descubre que los mitos son una forma de iniciación hacia un pensamiento no lineal, analógico, hacia la luz enigmática del símbolo y del arquetipo, hacia la visión de la eternidad que es siempre finalmente un círculo o, acaso para nosotros, una espiral. Calasso vuelve a contar esa única historia, y la altera para vivificarla, y la poetiza, y al hacerlo la anuda más con la primera, que resuena siempre.

Citas:

Las figuras del mito viven muchas vidas y muchas muertes, a diferencia de los personajes de la novela, vinculados en cada ocasión a un único gesto. Pero en cada una de estas vidas y de estas muertes están presentes todas las demás, y resuenan. Podemos decir que hemos cruzado el umbral del mito sólo cuando advertimos una repentina coherencia entre incompatibles.

El falo de Dionisio es alucinógeno antes que impositivo. Tiene una naturaleza próxima al hongo, al parásito, a la hierba tóxica recogida en el hueco del tirso. No contiene la fidelidad agraria, se extiende por el surco trazado, donde Yasión copila con Demeter, no se abre paso entre las lozanas mieses, sino entre los bosques ásperos. Es la punta metálica oculta debajo de inocuas hojas verdes. No quiere embriagar para fomentar el crecimiento, pero el crecimiento sostiene la embriaguez como el pie de una copa. Dionisio no es dios útil para tejer, anudar, sino un dios que desata, disuelve.

En la blancura termina Helena, y en la blancura comienza. La espuma de las olas de las que nació Afrodita se concentró en la cáscara blanca de un huevo de cisne, arrojado “a un lugar pantanoso”. La inmóvil inmensidad del mar se había reducido a un espejo de agua estancada, enmarcado por cañas. Al abrirse ese huevo en el pantano aparece Helena. Según algunos, ocultos en la misma cáscara estaban los Dioscuros. Así que Helena, la única está ligada desde un principio a la fraternidad gemela y a la escisión. La única es la misma figura del Doble. Cuando se hable de Helena, jamás se sabrá si se trata de su cuerpo o de su simulacro.

En el origen del simulacro está la imagen mental. Este ser caprichoso e impalpable replica al mundo y al mismo tiempo lo sujeta a la furia combinatoria, azotando sus formas con su proliferación inexhausta. Emana una fuerza prodigiosa, el terror frente a lo que se ve en lo invisible. Tiene todas las características de la arbitrariedad y de lo que nace de la oscuridad, de la indiferenciación, como quizá, tiempo atrás, había nacido el mundo. Pero esta vez el caos es la vasta tela tenebrosa detrás de nuestros ojos sobre la que se dibuja la disipación del fosfeno. Esa formación de las imágenes se repite en cada instante, en cada individuo. Y no paran ahí sus rarezas. Cuando el simulacro toma posesión de la mente, cuando comienza a agregarse a otras figuras afines o enemigas, poco a poco ocupa el espacio de la mente en una concatenación cada vez más minuciosa. Lo que se había presentado como la misma maravilla de la aparición, desligada de todo, se conecta ahora, de simulacro en simulacro, a todo.

Este libro ha sido traducido al español y publicado por Anagrama.

4. Ka

Al igual que hizo con Grecia en Las bodas de Cadmo y Harmonía, en Ka, Calasso nos introduce a la vasta selva mitológica y filosófica de la India haciendo de la más compleja y enredada metafísica una historia, un delicioso flujo narrativo, una especie de tour literario de lujo por la psicogeografía védica, budista e hindú. Si en Grecia tenemos a Dionisio, en la India tenemos a Shiva. Aquí Calasso traza ya lo que será su gran aportación al estudio del sánscrito, el entendimiento del concepto central de tapas como un ardor de la conciencia, un estado de alerta encendida, similar a la iluminación que es el acto creativo de la mente divina.

Citas:

En torno suyo todo era nuevo y, al girar la mirada, podía ver aún detrás de las manchas de la vegetación, detrás de las siluetas de las rocas, un número, una palabra, una equivalencia: un estado de la mente que se adhería, se mezclaba con otro estado. Como si cada estado fuese un número. Esta era la equivalencia primera […] y entonces vio que la vasta dispersión de todo lo que vivía, y sobre todo moría, podía articularse en relaciones que no se deteriorasen. Lo que ve la mente cuando establece una relación lo ve para siempre.

El primer estado entre todos, aquel al que se vuelve entre un acontecimiento y el siguiente, como a una última barrera, es el nacimiento del fuego desde el agua. De Agni desde Soma. El fuego líquido… Por eso la primera forma adoptada por el pensamiento fue la de un brasero sumergido que se expande, un resplandor en el agua.

Brahma dijo: “Interrumpir un sueño profundo es como interrumpir el coito de dos amantes”. El mundo nació de la interrupción de un sueño. Por eso la vigilia es la única prueba de la existencia. Por eso el mundo está fragmentado y no puede alcanzar la plenitud. Por eso intenta continuamente recomponer la plenitud..

Este libro ha sido traducido al español y publicado por Anagrama.

5. La locura que viene de las ninfas

Un libro pequeño de ensayos que puede servir para introducirse a la obra de Calasso y deleitarse en su gran erudición. Leemos aquí sobre otro de los grandes temas que apasionan a Calasso: la posesión, la manía divina. A su fascinante interpretación de la locura que viene de las ninfas (la ninfa es el agua y es la serpiente que seduce y se repite en la historia de Lilith a Lolita) la acompañan también ensayos más ligeros que van de la obra de John Cage a la vida erótica de Kafka (sobre este último autor Calasso escribió un libro entero que merece una mención honorífica, K., donde nos introduce a los subtemas metafísicos de El proceso y El castillo).

Citas:

El primer ser sobre la tierra al que Apolo habló fue una Ninfa. Se llamaba Telfusa y de inmediato engañó al dios. Apolo había atravesado la Beocia procedente de Calcide. La vasta planicie que después fue rica en trigo estaba entonces cubierta por una densa floresta. Tebas no existía. No había calles ni senderos. Y Apolo buscaba su lugar. Quería fundar en él su culto. Según el himno homérico rechazó más de uno. Después vio un “lugar intacto” (charos apeman), dice el himno. Apolo le dirigió la palabra. En el himno el pasaje es brusco: ese lugar es un ser. En sólo dos versos, sin transición, el masculino charos se convierte en un ser femenino (“Te detuviste cerca de ella y le dirigiste estas palabras”). Aquí, con la máxima rapidez y densidad, se muestra qué es la Ninfa en la economía divina de los griegos.

[…] Si en el origen de la posesión encontramos a una Ninfa –Iynx, si las Ninfas presiden a la posesión en su máxima generalidad, es así porque ellas mismas son el elemento de la posesión, son esas aguas perennemente revueltas y mutables donde de pronto un simulacro se impone soberano y subyuga a la mente. Y esto nos transporta al léxico griego: nymphe, que significa tanto “muchacha lista para las bodas” como “fuente”.

 

In Conversation with Roberto Calasso

Roberto Calasso (Florencia, 1941) reside en Milán. Es presidente y director literario de Adelphi, una de las editoriales de mayor prestigio internacional. En Anagrama ha publicado los ensayos recogidos en Los cuarenta y nueve escalones, La literatura y los dioses y los textos de Cien cartas a un desconocido, así como y, en especial, La ruina de Kasch, Las bodas de Cadmo y Harmonía, Ka, K. y ahora El rosa Tiepolo, La Folie de Baudelaire y El ardor, que forman parte de un work in progress de libros independientes, y que son una de las mayores empresas literarias de nuestro tiempo y ratifican el diagnóstico de Leonardo Sciascia: «Sus obras están llamadas a no morir. Calasso es uno de los pocos escritores de raza que tenemos». Asimismo ha publicado también en Anagrama los valiosísimos ensayos Los cuarenta y nueve escalones, La literatura y los dioses, Cien cartas a un desconocido y La marca del editor.

 

Entre ciclos…

Terminando un mes y ya casi empezando otro, terminado un ciclo y empezando uno nuevo, no cabe duda que la vida y el universo son perfectos, todo a su tiempo. De nada sirve desesperarse, ni quejarse, ni apresurar las cosas todo llega en el momento preciso. Por lo que deje, que de igual manera me llegara la inspiración para escribir este artículo para el blog, y sobre todo el tiempo, que como ya les he contado este año tengo la impresión que va más de prisa. Sin embargo, ahora veo con más calma que era una percepción errónea.

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La última vez que escribí algo para el blog fue en agosto y de aquí a entonces han pasado tantas cosas, que no sé ni por donde comenzar. Y como ha habido de todo, me limitaré a contarles lo positivo, que de lo malo se encargan los noticieros… Primero, agradecida por que con el verano terminó un ciclo-ciclón y con la entrada del otoño he iniciado un periodo de calma-planificación, al fin puedo apreciar el mar de la vida sin exabruptos y tomar el mando de mi navío para explorar nuevos mares, emprender nuevas aventuras, bref simplemente me siento muy dichosa, aunque creo que más bien se llama en paz, eso es, estoy en paz. Y si a eso le agregamos que ando inspirada, pues todo va mucho mejor, pues mi inspiración me lleva a crear, y mi modo de crear es escribir, y cuando estoy en etapa creativa todo es sensacional. Y a pesar de los obstáculos y batallas que todavía me queda por librar estoy en una onda muy positiva, y es que no queda de otra, así es la vida hermosa, misteriosa, con sus claro oscuros únicos. Y aunque no soy una pitonisa, si sé que viene un cambio, estoy trepada en la rueda de la fortuna subiendo, ya veremos que sorpresas me trae. Y después de este choro mareador (como decimos en México) pasaré a mi informe epistolar sobre mis lecturas, en que me quede…

… Terminé el Perro de Baskerville que me encantó y que como buena sabueso, descubrí antes del final quien estaba detrás del misterioso y diabólico perro. Conan Doyle sabía como mantener enganchado y en suspenso, sus novelas nunca me aburren, al contrario siempre quiero más…

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A finales de agosto recibí un paquete de libros que mis padres tan amablemente me enviaron desde México. Y entre ellos esta la novela de  La traición de Bourne de Robert Ludlum, por Eric Van Ludstbader (éste último autor retomó la saga de Bourne). El libro tiene 639 páginas y ya voy en la 266, lo inicié hace dos semanas, y bueno cada vez que tengo un tiempo libre ahí estoy leyendo, ávida de saber que va a pasar con Martín Lindros su único amigo dentro de la CIA. Bourne liberó a su amigo de sus secuestradores, un grupo terrorista (en Etíopia), pero Martín ya no es Martín que enredo… me pregunto cuando Bourne se dará cuenta. Y por supuesto se los recomiendo es una película de acción mental sin parar. El Club de Bilderberg aún no lo termino pero en esas estoy… Y para tomar un répit de tanta acción, intrigas, y asesinatos escogí Rayuela de Cortázar en mi segundo intento por leerla, ya que la primera vez estaba distraída con otras lecturas. Apenas re-inicié ayer, así que todavía no puedo darles mi opinión. Se preguntaran por que no he leído más, lo que pasa es que también me fui de vacaciones en familia( de nuevo a Cuba), a la playita y bueno entre los preparativos, el viaje y el regreso a clases, no tuve tiempo, entre que soy mamá, ama de casa, cocinera, chofer, profesora, decoradora de interiores, jardinera, escritora y lo que me salga de improviso el tiempo de repente me escasea. Sin embargo, trato de encontrar un tiempo para todo, pero, hay veces que las situaciones se salen de mi control y ni modos. Lo importante es que ahora ya volví a reorganizar mi agenda y aquí estoy haciendo lo que más me apasiona: escribir y leer. Les deseo un excelente fin de semana y una estación otoñal de expansión total, hasta la próxima.
Lorena Lacaille
Longueuil, septiembre 29, 2016.

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