Megan Maxwell, ” la reina de la novela romántica”.

Megan Maxwell, es el seudónimo de la escritora española Mª Carmen Rodríguez del Álamo Lázaro, quien ha logrado convertirse en una de las autoras más populares dentro del género Chick lit a lo largo de la última década.

Maxwell, de madre española y padre americano, nació en el año 1965 en Alemania pero desde muy pequeña ha vivido en España con su madre, donde se crio y estudió. Tras trabajar varios años en una asesoría jurídica, su hijo enfermó, para cuidarlo dejó su trabajo y se centró en escribir las historias que siempre habían rondado su mente, tomando cursos online de narrativa para mejorar su técnica.

Fueron sus amigos y familiares quienes la animaron a que publicara, después de más de diez años de rechazos por parte del mundo editorial, publicó su primera novela en abril de 2009, y al año siguiente ganó el Premio Internacional de Novela Romántica Seseña.

En la actualidad, Maxwell ha publicado tanto novela romántica contemporánea como histórica, chick-lit y erótica y ha colaborado con otros autores en antologías y relatos infantiles. Es muy conocida por su trilogía Pídeme lo que quieras (2012) o su serie Las guerreras Maxwell (2010).

A lo largo de su carrera ha recibido premios como el Internacional de Seseña, elRosas, el Colmillo de Oro, el Aura o el AELS, entre otros muchos otorgados por la prensa especializada y los aficionados al género. En el año 2017 se le otorgó el Premio Letras del Mediterráneo en la categoría de novela romántica.

Actualmente reside en un pueblo de Madrid junto con su marido, sus hijos, sus dos perros y sus tres gatos, mientras sigue escribiendo historias para sus fieles lectores.

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El proyecto de mi vida

Branon Sivon, dueño del prestigioso bufete de abogados Sivon-Cardigan de Nueva York, adora a su hija, Sharon, a quien ha ido preparando desde pequeña para que se haga cargo del negocio familiar cuando él falte. Sin embargo, Branon fallece inesperadamente, y Sharon, lejos de sentirse capaz de tomar las riendas del bufete, debe afrontar otro duro revés cuando encuentra una antigua foto suya junto a una niña que se le parece mucho.

Todas sus sospechas quedan resueltas cuando descubre una caja con un diario y los recibos bancarios de unos ingresos que su padre había estado haciendo a una entidad desde la misma fecha en la que ella nació. De este modo averigua que ella es adoptada y que la otra niña es su hermana.

Anibal, su prometido, intenta que la noticia no salga a la luz, ya que si el gabinete jurídico para el que trabaja se entera de que Sharon no es la hija biológica del magnate Branon Sivon y de Adela Cardigan, todas sus aspiraciones políticas se irán al traste. Pero Sharon necesita respuestas, por lo que iniciará un viaje durante el que, además de reencontrarse con su hermana melliza y con sus otros dos hermanos, conocerá a un hombre que le hará creer en la última palabra que su padre le susurró al oído antes de morir.

No te pierdas esta nueva historia de amor de Megan Maxwell, en la que Sharon, empeñada en reconstruir los lazos familiares rotos, hallará al fin el proyecto de su vida.

Compilación realizada por Lorena Lacaille, escritora, traductora, consultora en feng shui, terapeuta en EFT (técnicas de liberación emocional) y metafísica.

 

 

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Del crimen a la escritura: Anne Perry

  • “Sabía que había hecho algo malo y que debía soportar el castigo. Pero luego dejé de pensar en ello””Nunca pienso en mí misma con 15 años, pero eso no quiere decir que me asuste verme tal y cómo era” “Soy optimista respecto al género humano. Por eso midentifico con Pitt, mi personaje preferido” “En mis historias se mata por miedo, o por ira. El asesino cuenta a menudo con mi comprensión”
  • Escritora británica, popularmente conocida como la Reina del crimen victoriano por sus dos series de novelas de misterio: una protagonizada por el Inspector Thomas Pitt y su esposa Charlotte -iniciada en 1979 con el título “Los Crímenes de Cater Street”-; y la otra protagonizada por el detective amnésico William Monk, junto a la enfermera Hester Latterly y el abogado Oliver Rathbone -que se iniciara en 1990 con el título “El rostro de un extraño”-. Anne Perry también ha desarrollado una serie de novelas ambientadas en la Primera Guerra Mundial y breves relatos navideños.
Juliet Hulme, hasta los 20 años de edad, se convirtió en Anne Perry para olvidar que era una asesina. A los 15 años, junto con una amiga mató a ladrillazos a la madre de esta, en un bosque de Nueva Zelanda. Dada la juventud de ambas, la pena de muerte se convirtió en más de 5 años de cárcel, los mismos que han transcurrido desde que el estreno de la película Criaturas celestiales, reabrió el suceso ocurrido en 1957. Muchos años después de intentar rehacer su vida en Inglaterra y en estados Unidos, esta autora de novelas policiacas alcanzaba el éxito. Nadie podía imaginar que tras su nombre, tras sus historias victorianas, se ocultaba la historiade un crimen real.

Anne Perry escribe exitosas novelas policíacas, pero cuando tras sus ojos azules buscas la sombra de un crimen, no persigues una ficción. En su caso la realidad es mucho más poderosa que cualquier argumento inventado. Ella fue una asesina. En 1957, cuando tenía quince años, junto a su amiga Pauline, mató a la madre de ésta. Ocurrió en Nueva Zelanda. Allí golpearon con unos ladrillos la cabeza de la víctima hasta quitarle la vida. El crimen conmocionó a la sociedad del lugar, y las dos adolescentes, que debido a su edad se salvaron de la pena de muerte, fueron condenadas a cinco años y medio de prisión. Luego, nuestra protagonista, cuyo verdadero nombre es Juliet Hulme, lo cambió por el de Anne Perry. Comenzó una nueva vida, se convirtió en escritora de novelas policiacas y se hizo famosa. Y de pronto, hace ahora cinco años, el estreno de una película de horror y sexo, Criaturas celestiales, basada en aquel lejano suceso, puso en marcha el pasado, y desveló que la escritora Anne Perry era en realidad una de las autoras del crimen. “En ese momento pensé, -dice ella, a los sesenta años-, que todo regresaba de nuevo, que mi vida se iba a arruinar para siempre. Fue uno de los momentos peores de mi existencia”. Sin embargo nada de eso ocurrió, recibió el apoyo de cientos de personas, montones de cartas. Ella cree que fue gracias a la ayuda divina, y al sugerirle que, quizas, simplemente la gente resultó ser más generosa de lo que ella esperaba, insiste tajantemente: “Ha sido Dios, estoy completamente segura”.Han transcurrido 45 años desde que el “crimen” tuvo lugar. Aún resulta atroz imaginar a las adolescentes matando fríamente a la madre de Pauline. El diario de ésta fue la prueba que las incriminó ante la justicia. Sin embargo Anne Perry piensa que había muchas razones para que ella actuara como lo hizo. “Yo tomaba muchas medicinas, estaba muy enferma, y cerca de la histeria. Mis padres iniciaban su separación y eso me hacía sufrir mucho. Lo único que recuerdo es que en aquel momento las cosas se me estaban yendo de las manos y que me sentía obligada hacia Pauline. Ella se mataría, era mi certeza, y yo sería la responsable de su muerte si no accedía a sus deseos. Me encontraba muy sola y carecía de la fortaleza suficiente para hacer frente a la situación”.

-¿Ha vuelto a ver a Pauline?

-No, no me gustaría. Ella se portó muy bien conmigo, venía a verme todos los días mientras permanecí en cama, me escribía al hospital, pero no deseo verla. Anne Perry, o Juliet Hulme, nació en Inglaterra. Su padre era profesor de matemáticas en la universidad de Cambridge. Cuando ella tenía doce años la familia se trasladó a Nueva Zelanda. Era una niña enferma, que acudía al colegio de vez en cuando. Eso podría explicar que solo llegara a tener una amiga, Pauline, cuyos padres regentaban una pescadería. En el juicio salió a relucir una posible relación lésbica nunca confirmada. “Yo era una niña abierta, con una lengua demasiado rápida para decir todo lo que me parecía divertido o inteligente. Era una buena estudiante y quizás por eso arrogante, imaginativa y soñadora. Claro que lo importante es cómo te ven los demás”. Anne añade que entonces creía ser la personalidad dominante, pero que con el tiempo ha comprendido que la dependencia puede significar poder y ahora piensa que ella permitía que Pauline ejerciera ese poder sobre ella. “Era la tiranía del débil”.

Desde hace siete años, Perry vive cerca de Portmahomack, un pueblo de pescadores situado a una hora en coche de Inverness, una ciudad al norte de Escocia. Es una mujer muy alta, se mueve con empaque. Está orgullosa de su casa, un edificio escocés restaurado, de su jardín lleno de rosas por el que dice no pasear nunca. Todo el tiempo sus respuestas y comentarios basculan entre la manifestación de una íntima satisfacción consigo misma, y una especie de candor; como si creyera que todo lo que en este momento le rodea, o le sucede, fuera causado por un milagro. Es el mismo candor que aparece entre las líneas de su escritura, de historias sangrientas pero simples, de personajes lineales. Mantiene la misma actitud cuando hablamos del “crimen”, al que nunca se refiere en esos términos, evitando llamar a las cosas por su nombre. Dice, “aquello”, “lo que ocurrió entonces”, “los hechos”. Y parece que al mencionarlo hablara de un incidente menor. Sonríe y explica: “Oh sí, desde luego, pero “aquello” se me borró pocos meses después de que ocurriera”. Como si hubiera olvidado guardar en la nevera un tarro de mermelada.

Al preguntarle cómo vivió sus años de cárcel, donde pasó desde los quince hasta los veinte años, por ejemplo, si fue algo horrible, dice que sí, pero lo hace con su voz melodiosa mientras mira con sus insistentes ojos azules. Luego añade que lo peor de todo fue no poder tomar un baño en todo ese tiempo, no comer fruta fresca, no escuchar música, pintar. Leía mucho y memorizaba durante horas en la oscuridad. ¿Tal vez para no recordar? “Oh, supongo. Quizás. Si lo que te rodea es horrible utilizas la mente para evadirte”. Respecto al sentimiento de culpabilidad, comenta: “Oh, supongo que lo tenía, quizás; sabía que había hecho algo malo y que debía soportar el castigo. Pero luego dejé de pensar en ello”.

-¿Usted recuerda el momento del crimen?

-Oh, no ¡Nadie recuerda lo que hizo a los quince años!

Anne Perry juega a tener completamente dominada su memoria. Por eso tarda en desvelarse el modo en que la escritora asumió su pasado, supo utilizarlo, y hasta sacarle provecho. Finalmente reconoce, pero siempre hablando en términos generales, que es necesario estar de rodillas, completamente abajo, tirado en el suelo, diciendo me equivoqué, para empezar a superar algo terrible. Añade la coletilla de que, en cambio, no hay que sentir pena por uno mismo, y que ella es, sobre todo, alguien que ha aprendido. “Lo contrario sería una enorme tragedia. Yo, nunca pienso en mí misma a la edad de 15 años, pero eso no quiere decir que me asuste verme tal como era, porque la gente tiene derecho a cambiar”. Enseguida añade un, gracias a Dios; porque Dios sale a relucir frecuentemente a lo largo de su conversación.

Se siente bien, entre otras cosas porque ha sabido crear un mundo propio. A una milla de su casa, vive su madre, que tiene 86 años, y a unos pocos metros su amiga Meg, su asistente personal desde hace 22 años. Y con ellas, los cuatro hijos de Meg y los veinte gatos que reúnen entre ambas. Anne y Meg se conocieron en una iglesia mormona. Hoy los hijos de Meg consideran a Anne como una segunda madre. Meg lee sus manucristos, que escribe siempre a mano, sentada en un sillón, pero sólo hace ocho años que la escritora puede pagarle por este servicio. Ahora las dos se ríen de los tiempos de penuria económica cuando apenas tenían dinero para sobrevivir. Ahora Anne Perry es una mujer rica, que puede permitirse el lujo de ser generosa con los hijos de Meg, lo que comenta llena de orgullo; uno de ellos, Simon, es su jardinero, y la que es su esposa, pasa a máquina las páginas que Anne escribe con letra menuda seis días a la semana y desde las nueve de la mañana a las seis de la tarde.

Pero antes, entre los veinte y los treinta años, la vida de Anne Perry, no fue nada fácil. Al salir de la cárcel fue a la universidad, donde estudió historia, y luego vagó por trabajos diversos; fue secretaria, recepcionista, empleada en una compañía de seguros y hasta en una empresa de limusinas en Hollywood. Y todo el tiempo cargando con su nombre falso. “Mire, dice con su cálida sonrisa, alguien sí sabía quién era yo. No tuve más remedio que decírselo a las autoridades norteamericanas para obtener mi visado de entrada en aquel país”.

“Realmente han pasado cuarenta años desde entonces, el mundo ha cambiado y también mi vida. Cuarenta años es mucho tiempo”.

Su vida, parece construida a base de saltos mortales, el primero de los cuales es, sin duda, el crimen. Pero muchos años más tarde, otro acontecimiento marcaría su existencia. Vivía en Estados Unidos, el día que entró en la Iglesia de Jesucristo y los Santos del Último Día. Entonces se convirtió; se hizo mormona. Explica la naturaleza de su fe y se hace evidente la importancia que ésta tuvo para Anne Perry. “La mayoría de las religiones”, -dice-, “parten del pecado original, de la pérdida de la inocencia del hombre, y todas persiguen recuperar esa inocencia, volver al paraíso. Los mormones, en cambio, creemos que el hombre no perdió la inocencia, que es inocente y pecador inexorablemente. Lo importante es seguir adelante con la experiencia que cada uno ha tenido, con lo bueno y lo malo. Los mormones aceptamos a las personas tal como son, por muy espantosos que sean los pecados que han cometido”.

Anne Perry se agarró a la fe mormona, la herramienta que necesitaba para seguir adelante. “Si”, reconoce, “es absolutamente cierto. Y también me proporcionó una red de amigos que me comprenden y me aceptan tal como soy”. En ese pequeño mundo que se ha construido en la costa escocesa, cuenta con la cercanía de una comunidad mormona. Los gatos de Anne, y los de Meg, entran y salen, corretean por el jardín y la casa. El salón principal es enorme, está casi vacío. Sólo el dormitorio parece una habitación vivida, y el estudio donde trabaja. Situado en la parte más alta de la casa, por su gran ventanal se ve la de Meg, y el bosque de árboles enormes y rododendros salvajes que tapizan el paraje. En ese estudio escribe sus novelas ambientadas en la época victoriana; un momento histórico que le permite prescindir de conocimientos forenses para elaborar sus historias. No le interesan las huellas digitales, o los modernos métodos científicos de investigación policíaca. Lo que le importa es la gente, y por tanto los personajes. “Ellos conocen la naturaleza humana y actúan guiados por el sentido común”.

En la comida, al preguntarle por qué comienza siempre sus novelas con el relato de un crimen, aclara que es para agarrar la atención del lector, porque si no lo consigues en las dos primeras páginas, lo habrás perdido para siempre.

Llegados a este punto de la conversación, al preguntarle porqué empezó a escribir policiacas, dice que su padrastro le contaba la historia de Jack el Destripador. Insistía en que aquel asesino podía ser cualquier persona, que iba bien emboscado bajo una identidad normal y corriente, que quizás un día alguien se iba a llevar una gran sorpresa al descubrir quién era. “Eso me dió la idea de escribir historias terribles protagonizadas por personas que están cerca de nosotros, y que no son como pensamos. Porque todo el mundo guarda algo en su interior que no quiere que se conozca; cosas de las que se averguenza”.

¿Habla por propia experiencia?

-Oh, sí, supongo que sí. El caso es que desde que escribió su primera novela policíaca, Crimenes en Carter Street, fue aceptada de immediato. Le pagaron 3.000 libras de las de 1976 y desde entonces no ha parado de publicar. Escribe un libro al año, ahora dos, desde que ha creado una nueva serie protagonizada por un policía.

A medida que sus obras aparecían en el mercado, el nombre de Anne subía como la espuma. Primero fue superventas en Estados Unidos y en su país, luego en Francia, ahora crecen sin parar sus lectores españoles. Sus historias atraen a la gente. Tanto como las de su compatriota Agatha Christie, con quien no le gusta que la comparen porque “Christie plantea unas tramas más inteligentes, más complicadas, pero eso no es lo que a mí me interesa, que es explorar en el interior de los personajes”. En cuanto a Patricia Highsmith, piensa que es demasiado pesimista y negativa. “Yo soy optimista respecto al genero humano. Por eso me identifico con Pitt, uno de mis personajes preferidos, que es un policía comprensivo con las flaquezas humanas, tolerante”.

Dice que el pasado le ha enseñado que las cosas no son blancas o negras, y a no juzgar demasiado rápido a los demás. Para explicarse mejor, recurre a un ejemplo: “Como tengo un acento educado, cultivado, mucha gente me ha dicho que tuve suerte de haber tenido oportunidades para educarme. Luego se sorprenden, al conocer mi pasado, y darse cuenta de que todo cuanto tengo me lo he ganado a pulso”.

-¿Por eso, por el aprendizaje, no renunciaría a nada de lo que ha vivido?

-Cambiaría lo que hice, “aquello”; pero no la experiencia que me ha hecho ser como soy, las enseñanzas que aquello me proporcionó. Los crímenes que narra en sus novelas son sangrientos, espantosos. Ella se muestra de acuerdo con esta opinión, pero quiere puntualizar. “Porque si se mira con detenimiento” -dice-, “se verá que en mis argumentos ninguna persona muere de forma lenta y dolorosa; si hay detalles escabrosos, como mutilaciones, siempre han sucedido tras la muerte de la víctima. Si hay un envenamiento, éste muere mientras duerme. Es decir, la muerte siempre es rápida”.

Hablamos de una de sus historias, donde varios hombres, tras ser asesinados, son mutilados salvajemente, cortándoles los genitales. Ella interrumpe para decir: “No puedo decir que estuviera bien lo que hicieron esas chicas, las asesinas, pero, es comprensible. Ellas matan movidas por la ira de la justicia”.

Perry piensa que cuando alguien comete un asesinato, suele hacerlo, básicamente, por dos motivos; por miedo, y por carecer del tiempo suficiente para juzgar mejor la situación. Pero a veces también se mata por un sentido de la justicia, por la ira que produce la injusticia. Y por avaricia, un motivo muy poco atractivo para la escritora; o por celos, un motivo poco interesante. Piensa que en sus argumentos, normalmente hay una mezcla de varias razones, y siempre huye de la locura como motivación, porque no es buena a nivel dramático. “En mis historia se mata fundamentalmente por miedo, o por ira, y el temor puede ser por uno mismo o por otra persona. Y en esos casos, el asesino cuenta a menudo con mi comprensión. Si alguien tiene miedo, está entre las cuerdas y no encuentra salida, uno puede entender que se llegue a matar”. En una de sus historias, una mujer asesina a su marido porque está abusando de sus hijos de forma regular y no encuentra otro medio para acabar con la situación. Perry pregunta: “¿No cree que cualquiera puede ponerse en el lugar de esa mujer? Lo que intento con mis libros es que todos comprendamos que una persona, en ciertas circunstancias, puede llegar a esos extremos, y que eso nos haga pensar dos veces antes de juzgar a los demás”.

En su opinión, todo escritor lleva a sus textos lo mejor y lo peor de sí mismo. Nadie puede narrar una historia realmente fuerte sin haber vivido algo igualmente fuerte. Así que, dado que Perry es una persona que sabe de tragedia y muerte, está capacitada para inventar esa clase de argumentos. Verdaderamente, ha logrado convertir la más terrible experiencia de su vida en algo positivo y muy rentable, lo que no deja de ser fascinante. Además, el descubrimiento de su verdadera identidad, un secreto cuidadosamente guardado, le ha permitido iniciar una nueva vida. Perry, por fin, puede decir quien es y vivir en paz.

 Laberintos de la noche

Ediciones B ha lanzado la vigésimo primera novela de la serie protagonizada por William Monk y su esposa Hester; se trata de Laberintos de la noche (Corridors of the night).

Laberintos de la noche de Anne Perry
Los hermanos Rand -Magnus, un médico astuto, y Hamilton, un genio de la química- buscan obsesivamente una cura para lo que por entonces se conoce como la «enfermedad de la sangre blanca».
En un anexo del Hospital de Greenwich, la enfermera Hester Monk está atendiendo al adinerado Bryson Radnor, uno de los pacientes moribundos de los hermanos Rand, cuando topa con tres niños débiles y aterrorizados, y se da cuenta con horror de que los dos científicos los han comprado para realizar experimentos con ellos. Los Rand están a punto de conseguir una cura milagrosa, y no pueden correr el riesgo de que se conozcan sus experimentos…
Antes de que Hester pueda revelar el secreto, ella también cae prisionera. Mientras el comandante Wiliam Monk y sus fieles buscan a Hester en las oscuras calles londinenses y la bella campiña inglesa, el tiempo se agota para la valiente enfermera y los niños a los que intenta proteger.

 

 

Compilación realizada por Lorena Lacaille, escritora, traductora, consultora en feng shui, terapeuta en EFT (técnicas de liberación emocional) y metafísica.

“Los perros duros no bailan”, de Arturo Pérez-Reverte.

“Los perros duros no bailan” es el título del nuevo libro de Arturo Pérez-Reverte que saldrá a la venta el 5 de abril, una novela negra sobre las aventuras de un perro en un mundo diferente al de los humanos.

Publicada por Alfaguara, esta nueva propuesta narrativa de Pérez-Reverte refleja un mundo “donde rigen las mejores reglas -lealtad, inteligencia y compañerismo- y están desterradas toda corrección política o convención social. Un mundo en el que a veces hay clemencia para los inocentes. Y justicia para los culpables”, indicó la editorial en un comunicado.

“Nací mestizo, cruce de mastín español y fila brasileña. Cuando cachorro tuve uno de esos nombres tiernos y ridículos que se les ponen a los perrillos recién nacidos, pero de aquello pasó demasiado tiempo. Lo he olvidado. Desde hace mucho todos me llaman Negro”, señala el protagonista de esta novela negra.

Los perros del barrio llevan días sin saber nada de Teo y de Boris el Guapo y sus colegas presienten que detrás de su desaparición hay algo oscuro.

Según explica la editorial, todos ellos sospechan que lo ocurrido no puede ser nada bueno, algo que sabe el Negro, luchador retirado con cicatrices en el hocico y en la memoria. Para él es cuestión de instinto, de experiencia sobreviviendo en las situaciones más difíciles. Eso lo lleva a emprender un peligroso viaje al pasado, en busca de sus amigos.

Una novela que sucede a las aventuras de “Falcó” y “Eva”, de las que Pérez-Reverte (1951) ha vendido más de 500.000 ejemplares en español.

Con más de veinte millones de lectores en todo el mundo y traducido a cuarenta idiomas, muchas de las novelas de Pérez-Reverte, miembro de la Real Academia Española, han sido llevadas al cine y a la televisión.

 

 

 

 

 

Compilación realizada por Lorena Lacaille, escritora, traductora, consultante en feng shui, terapeuta en EFT (Técnicas de liberación emocional) y metafísica.

Alberto Ruy Sánchez, entre las letras del deseo…

Treinta años después de su primera novela, el escritor mexicano Alberto Ruy Sánchez escribe libros con la mentalidad de un náufrago que echa botellas al mar, confiado en la aparición de lectores imprevistos capaces de apreciar su mensaje.

“Escribo para alguien inesperado, sabiendo que comunico porque a mí lo que me gusta es la experiencia de compartir historias”, asegura en entrevista a Efe el autor de “Los sueños de la serpiente”, una novela con tintes de ensayo, algo de colección de cuentos y también de reportaje.

Se trata de la historia de un hombre viejo que desentraña sus recuerdos y termina por inventarse a sí mismo a partir de sus memorias.

“La forma de este libro es algo distinto para lo que cuenta, la historia de un hombre destruido por situaciones sencillas. No es un héroe, no es un bueno contra los malos y es más culpable de lo que sabe”, asegura el intelectual de 65 años.

Emigrado a Estados Unidos, el personaje principal viaja luego a la antigua Unión Soviética para trabajar en la planta Ford que Stalin compró para tener una Detroit en su país, lo cual le sirve al escritor para desvelar en su libro la hipocresía del Gobierno de Moscú y recrear la filosofía de sus líderes, convencidos de la necesidad de eliminar físicamente a quien pensara diferente.

 

“Estamos llenos de intelectuales estalinistas convencidos de que asesinar es el costo de una Revolución, esa idea está en Lenin mismo”, dice y luego relaciona el tema con la realidad de México, donde hace años el Gobierno dejó de estar centralizado y ahora en cada estado hay autoridades con un poder total del que suelen abusar.

“Ahora tenemos la alianza de 32 virreyes absolutos de México (gobernadores de estados) y la alianza de los poderes con el narco. No es que el narco el que corrompió a la política, la política con su forma corporativista corrompió al narco. Mi libro habla de esos mecanismos, de cómo detrás de la construcción de algo se esconde la serpiente”, asegura.

Alberto Ruy Sánchez debutó como escritor de ficción con la novela “Los nombres del aire”, con la que ganó el premio Xavier Villaurrutia de 1987 y a partir de ahí ha permanecido como un escritor prolijo con habilidad para ligar géneros sin preocuparse por la opinión de los críticos puros ni por la de los eruditos.

“Nunca parto del género. Trato de expresar de la forma que pienso (…) Todos mis libros pueden ser descalificados por algún profesional del género y lo han sido. El primero lo llevé a una editorial de poesía y me dijeron es novela, intenté presentarlo como novela y me advirtieron (que) es poema”, dice.

En “El sueño de la serpiente”, el personaje principal se enamora de Silvya Ageloff, la mujer seducida por el asesino de León Trotsky, el español Ramón Mercader, quien la usa para entrar a la casa del comunista ruso y matarlo en 1940.

A diferencia de otros libros en la que la representan como una mujer fea, en su obra Ruy Sánchez la humaniza, al referirse al romance de su personaje con la enigmática mujer.

“Nadie dice que Carlos Monsiváis escribió sobre el temblor, pero era feo, no veo el porqué deben decirlo en el caso de una mujer. No solo es sexismo, es un juicio que la condena. Veo sus fotos y la veo normal, en todas las personas hay una belleza profunda y esta mujer debió haber sido muy interesante”, dice.

Ruy Sánchez empleó ocho años para escribir su novela y aunque le gustaría que la obra sea leída como “Los nombres del aire”, impresa de manera constante desde 1987, sabe que es una apuesta incierta.

“Si tendrá pocos lectores o muchos, no lo puedo saber y eso es lo maravilloso”, señala el autor, emocionado por el elemento de sorpresa que rodea sus “botellas echadas al mar”.

 

‘Los sueños de la serpiente’, novela donde protagonista va despertando poco a poco: Ruy Sánchez

 

 

Compilación realizada por Lorena Lacaille, escritora, metafísica, blogger, Especialista en feng shui y terapeuta en EFT (Técnicas de liberación emocional).

Bienvenue à Three Pines: Chez Louise Penny.

” La femme qui tue. De son village en Estrie, Louise Penny décape la société québécoise dans des polars qui deviennent des best-sellers. ” Georges-Hébert Germain, L’actualité

Un outrage mortel, le 12e roman de Louise Penny, arrive sur les rayons précédé d’excellentes critiques. À sa sortie en anglais l’an dernier, le Washington Post a même déclaré qu’il s’agissait du meilleur roman de sa carrière.

Dans Un outrage mortel, on retrouve le personnage... (PHOTO OLIVIER PONTBRIAND, archives LA PRESSE) - image 1.0

Dans Un outrage mortel, on retrouve le personnage fétiche de Louise Penny, Armand Gamache, qui accepte d’interrompre sa retraite pour prendre les commandes de l’école de police de la Sûreté.

PHOTO OLIVIER PONTBRIAND, ARCHIVES LA PRESSE

Un outrage mortel Louise PennyFlammarionEn librairie le 10 aoûtSon... (IMAGE FOURNIE PAR FLAMMARION QUÉBEC) - image 1.1

Un outrage mortel Louise PennyFlammarionEn librairie le 10 aoûtSon 13e roman en anglais, Glass Houses, paraîtra quant à lui le 29 août.

IMAGE FOURNIE PAR FLAMMARION QUÉBEC

Dans Un outrage mortel, on retrouve le personnage fétiche de Louise Penny, Armand Gamache, qui accepte d’interrompre sa retraite pour prendre les commandes de l’école de police de la Sûreté. Après avoir combattu la corruption au sein des forces policières, le voilà déterminé à tuer le ver dans la pomme, et donc à faire le ménage au sein de l’établissement. Comme le dit l’auteure, « si la muraille de Chine s’est écroulée, ce n’est pas à la suite d’attaques extérieures, mais bien à cause d’une brèche à l’intérieur ».

Mais on s’en doute bien, la tâche ne sera pas si simple pour le commandant. Entre les vieux fantômes, les anciennes façons de faire de l’école et les jeunes idéalistes qui ont choisi d’embrasser la carrière de policier, Gamache devra naviguer serré. En parallèle, les lecteurs retrouveront avec bonheur l’attachante petite communauté de Three Pines, qui se passionnera pour une mystérieuse carte – carte qui jouera un rôle clé dans le récit – et qui permettra de retracer l’histoire du village jusqu’à la Première Guerre mondiale.

UNE HISTOIRE DE TRANSMISSION

« Je voulais parler de transmission et de l’importance des mentors dans notre vie, confie Louise Penny, jointe à Londres, où elle a passé une partie de l’été. Gamache est un mentor pour les élèves de l’école de police. Et au sein de la petite communauté de Three Pines, Ruth est un mentor pour Claire. À travers ces deux personnages féminins, je voulais faire référence au mouvement des femmes. C’est grâce aux femmes avant nous que nous sommes arrivées là où nous sommes aujourd’hui. Un peu comme la communauté des fourmis qui forment un pont pour traverser la rivière, et dont les plus vieilles se noient pour permettre aux plus jeunes de traverser. Je trouve cette image très belle, très poignante. »

La vie est parsemée de mentors positifs, mais on peut aussi rencontrer des mentors négatifs. Il en est également question dans Un outrage mortel. Le personnage de Leduc, entre autres, ce policier qui incarne les vieilles façons de faire, exerce une influence néfaste sur certains élèves.

« Le roman parle aussi des choix que nous faisons chaque jour, les banals comme les importants, et les conséquences qui viennent avec. »

Armand Gamache fera donc des choix déterminants, comme celui d’accepter la demande d’admission d’une jeune fille dont la candidature avait été rejetée la première fois. Pourquoi ? C’est un des mystères du roman. Car à première vue, la jeune Amelia, avec sa méfiance, ses tatouages et ses piercings, n’a pas grand-chose en commun avec ses confrères. « J’ai côtoyé des jeunes femmes comme Amelia, dit Louise Penny. Elles sont comme nous, elles veulent appartenir à quelque chose de plus grand. »

Mais Gamache a ses raisons. Tout comme il a ses raisons de prendre contact avec son ancien complice Brébeuf pour lui faire une demande qui ne sera pas sans conséquence.

« Ces deux hommes-là s’aiment, mais il y a eu une trahison fatale entre les deux, observe l’écrivaine. Certains passages ont été difficiles à écrire, mais j’aime aborder des sujets avec lesquels je ne suis pas à l’aise. J’aurais aimé que ce soit plus facile, mais l’important, pour moi, c’est que ce que je décris soit fidèle à ce qui arrive dans la vraie vie. »

L’ESPRIT DE FAMILLE

Comme dans la plupart des romans de Louise Penny, on retrouve dans Un outrage morteldes références à l’art – la peinture, la musique, la littérature. Comme lorsqu’Armand Gamache offre à Amelia un exemplaire des Pensées de Marc Aurèle. « C’est plus qu’un livre que lui offre Gamache, précise l’auteure. C’est un héritage spirituel, une sagesse. Personnellement, les méditations de Marc Aurèle me font réfléchir au courage. Je n’ai pas toujours eu le courage d’assumer les conséquences de mes actes, mes personnages non plus. »

Autres thèmes récurrents dans l’oeuvre de Penny : l’amitié ainsi que l’esprit de communauté, qui est une des caractéristiques de la petite ville de Three Pines que les lecteurs de Penny apprécient tant. Ce même esprit de communauté (certains diront esprit de corps), on le retrouve également dans les rangs de la police. Et on le voit naître dans le petit groupe de jeunes recrues de l’école de police dirigée par Armand Gamache.

« De nos jours, tout le monde veut appartenir à un groupe, à une communauté, être dans une relation d’intimité avec des gens, estime Louise Penny. À mes yeux, il n’y a pas de différence entre la famille et les amis : mes amis sont mes frères et mes soeurs. Nous formons un clan avec un instinct tribal. »

Reste à voir si le clan résistera aux nombreux soubresauts imaginés par Louise Penny…

Louise Penny a longtemps travaillé comme journaliste à la radio anglaise de Radio-Canada avant de s’imposer comme “la plus récompensée des auteurs canadiens de romans policiers” (Maclean’s).

“Still Life”, le premier titre de sa série «Armand Gamache enquête », traduit sous deux titres français “En plein cœur” (Flammarion Québec, 2010), et “Nature morte” (Actes Sud, 2012), a remporté un nombre remarquable de prix prestigieux, du Creasy Dagger en Grande-Bretagne à l’Arthur-Ellis Award au Canada en passant par les Anthony et Barry Awards aux États-Unis, tous destinés à récompenser un premier roman, les ouvrages suivants ont plus que confirmé ce succès.

Suivront, toujours avec l’inspecteur Gamache, “Sous la glace”(2011), “Le Mois le plus cruel” (2012) et “Défense de tuer” (2013).

Ses romans figurent aux palmarès des meilleures ventes. Comme plusieurs de ses personnages, elle habite les Cantons-de-l’Est.

En 2011, elle demeure à Sutton au Québec où se situe le décor des enquêtes de l’inspecteur québécois Armand Gamache de la Sûreté du Québec. Les livres de cette série lui ont valu quatre fois de suite (2007–2010) le prix Agatha pour le roman policier de l’année qui se conforme au style d’Agatha Christie.

La série des enquêtes de l’inspecteur Armand Gamache, en est à son septième volume aux États-Unis.

 

 

Compilation réalisée par Lorena Lacaille.

!Activa tu GPS! Julio Bevione

“En el mundo podemos confirmar lo que llevamos dentro. Si estamos en paz, veremos el cielo y si estamos desordenados internamente, todo será caos. Esa es la elección más importante que tenemos que hacer como seres humanos. ¿Quiero vivir en el cielo o en el infierno? Primero lo creo en mí y luego lo reflejo en mi mundo.”

 Así es como Bevione presenta su nueva mirada sobre la vida espiritual.

Es comunicador y autor de once libros de temáticas espirituales. Nació en Villa Santa Rosa, Córdoba, Argentina, en 1972 y desde 1997 radica en Estados Unidos, actualmente en la ciudad de Nueva York.

Aunque nunca hubo un episodio que marcara su búsqueda, asegura que desde siempre tuvo un deseo de respuestas del comportamiento humano, la búsqueda de la felicidad y la paz interior.

“No he tenido ninguna experiencia mística ni epifanía, sólo constantes momentos de ‘darme cuenta’, de romper mis moldes mentales y ver más allá de lo que pensaba que podía ver”, asegura

Bevione se ha dedicado a compartir sus ideas que ayudan a encontrar entendimiento y paz interior. Herramientas sencillas para que las personas inicien un proceso de autoconocimiento y descubrimiento espiritual. Un claro mensaje de cómo vivir una vida más fácil, simple y abundante.

Con su trabajo, guía a las personas para que identifiquen y purifiquen sus miedos y pensamientos limitantes, invitando a establecer relaciones más amorosas y a vivir con libertad, mayor consciencia y compromiso.

Es autor de once libros: “Vivir en La Zona”, “52 semanas para Vivir en La Zona”, “¡Qué maravilla!, Mis primeros pasos en la espiritualidad” junto a Sebastián Carignano (género infantil), “Abundancia, vivir sin miedos”, “Aceptación, vivir en paz”, “Relaciones, vivir en armonía”, “Silencio, Vivir En El Espíritu”, estos últimos como parte de la colección “En La Zona”, así como “Respira… y Sal de tu Crisis”, “Espiritualidad, para una vida más fácil, simple y abundante”, “La vida en 5 minutos”. Su más reciente es “!Activa Tu GPS!”. Todos disponibles en papel, en formato digital y audiolibro.

 Nuestra presencia en el mundo tiene un propósito, y hasta que no lo encarnemos, el alma seguirá impulsándonos a descubrirlo.


Los seres humanos, después de haber insistido en tomar decisiones usando solo la razón, comenzamos a despertar la inteligencia ligada al corazón y a nuestra alma. Esto se llama «inteligencia espiritual».
El éxito, como realización personal, está abierto a las personas  que en sus decisiones, consciente o inconscientemente, incluyeron la sabiduría de su alma, que es la única capaz de transcender los conceptos tan extremos de lo bueno y lo malo, de las aparentes carencias y los límites que creamos tener, para encontrar un camino posible con nuestros propios recursos, la mayoría de ellos internos.
El alma es tu GPS, úsalo para alcanzar la felicidad

 

 

El propósito del alma. Entrevista a Julio Bevione – Expo Vida Consciente

 

Compilación realizada por: Lorena lacaille, escritora, metafísica, especialista en Feng shui y terapeuta en EFT (Técnicas de liberación emocional)

«Mindfulness en la vida cotidiana»: Jon Kabat-Zinn

El Midfulness, también conocido como la atención plena se sitúa en en la práctica de la meditación budista, pero su esencia es universal y tiene un profundo beneficio práctico para cualquier persona en tanto en su vida cotidiana como en su trabajo.

Pocas veces somos conscientes de la belleza que encierra en momento presente, ya que nuestra mente es proclive a ‘errar’ pensando en el futuro y o en el pasado. Nuestra naturaleza nos aleja así de centrar nuestros sentidos en el momento presente, el momento que realmente tenemos para vivir y para crecer personalmente. El Mindfulness nos enseña a anclar nuestros sentidos al aquí y al ahora.

Jon Kabat-Zinn es fundador y director de la Stress Reduction Clinic y el Center for Mindfulness in Medicine, Health Care, and Society en la facultad de Medicina de la Universidad de Massachussets, así como profesor emérito en dicha universidad. Kabat- Zinn es el creador de la técnica de Reducción del Estrés Basada en la Atención Plena (REBAP) y el gran divulgador del concepto de Mindfulness en occidente. En su libro ‘Mindfulness en la vida cotidiana‘ nos muestra el camino para practicar la meditación y desarrollar la atención plena en nuestras vidas. El libro se dirige tanto a los que se aproximan por primera vez al Mindfulness como a aquellos practicantes ya experimentados, a todos aquellos que desean disfrutar de todos los momentos enriquecedores de la vida.

 

¿Qué es mindfulness? Jon Kabat-Zinn

 

 

 

 

Compilación realizada por: Lorena Lacaille, escritora, metafísica, Especialista en Feng shui y terapeuta en EFT (Técnicas de Liberación Emocional).