La primera novela de Marta Carnicero, ‘El cielo según Google’.

Marta Carnicero, en Barcelona en octubre pasado.
Marta Carnicero, en Barcelona en octubre pasado. VICENS GIMÉNEZ

Esta primera novela de  Martha Carnicero (Barcelona, 1974), ingeniera industrial de la que no conocíamos ninguna obra literaria previa, tiene el encanto y la frescura de las primeras obras. Es decir: una escritura siempre alerta a su propia intuición y al placer del descubrimiento de sus posibilidades. Pero maticemos: primera novela no quiere decir novela primeriza, y en El cielo según Google,escrita en catalán y traducida con precisión por Pablo Martín Sánchez, uno advierte la posesión de un idioma flexible y un deslumbrante uso del matiz. Una escritura propia. Una sabiduría asordinada que promete enormes resultados en el futuro.

El cielo según Google es una nouvelle en la que poco o nada sobra y que maneja con agilidad, en capítulos breves, los cambios de perspectiva temporal y de voz narradora. Se nos cuentan dos historias entrelazadas, o mejor dicho, dos momentos especulares de una misma historia. La pareja formada por Júlia y Marcel se desmorona cuando adoptan a la pequeña Naïma. Dos actitudes enfrentadas de la vida, digamos una celebratoria y otra judicial, lo que también equivale a decir una disociada de su cotidianidad y otra cargada de responsabilidades, ambas pertinentes, entran en conflicto. A su vez, años más tarde Naïma, convertida en una joven de veintitantos, asiste a los últimos días de Marcel, padre que supuestamente la abandonó, mientras ella misma, con una niña adoptada, asiste al final de su relación de pareja.

Parejas, transeúntes

Los elementos que pone en juego El cielo según Google son sencillos y universales: las ganas de ser feliz, casi la prisa, y los lazos de arrinconamiento, odio, lástima, gozo y ternura que tejen las relaciones de pareja. No es exagerado decir que Carnicero maneja el detalle significativo con una maestría poco común en las letras peninsulares (por ejemplo, en los sutiles ejemplos de vulnerabilidad que distancian a las parejas: ese cabello aplastado de quien sale a la calle sin ducharse, como si tal cosa…). Porque Carnicero posee, como he dicho antes, una inteligencia que le permite extraer de un tema acotado todas sus posibilidades. Así, El cielo según Google, en poco más de 130 páginas, realiza una completa disección de la pareja a comienzos del siglo XXI: de la crianza, la maternidad, la adopción, el secreto, la mentira, los celos, el resentimiento y, por repetirlo, del abismo que se abre entre el estricto sentido de la justicia de la víctima y el inconsciente principio de placer que nutre la vida.

En sus mejores momentos, Carnicero se maneja con la objetividad de un clásico, una distancia a la vez despiadada y empática en la que cada personaje tiene sus razones: y uno se acuerda de la escritura contenida de algunas piezas largas de Alice Munro o de los inclementes análisis de Uniones, de Musil. En los momentos menos logrados, por ejemplo en la necesidad de rematar en las páginas finales, narradas por Naïma, una historia que ya ha explotado ante los ojos del lector, la narradora moraliza y señala una interpretación optimista al libro. No obstante, estas pequeñas indicaciones no restan valor a un libro que sabe disimular su complejidad y la enorme ambición de narrar el amor en pareja en sus muchas perspectivas. Y como en las mejores nouvelles, aunque las piezas que arman la tragedia se despachan en unas pocas páginas, el poso, la emoción remanente, ya no nos suelta.

El cielo según Google. Marta Carnicero. Traducción de Pablo Martín Sánchez. Acantilado, 2018. 144 páginas. 14 euros.

 

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“Intérprete del dolor”, de Jhumpa Lahiri.

Jhumpa Lahiri (Londres, 1967) asegura no leer jamás lo que se escribe sobre ella, limita sus apariciones en público e intenta viajar siempre con su familia. La severa melancolía que desprende esta hermosa mujer de ojos verdes solo se suaviza cuando habla de sus dos hijos o de Roma, la ciudad donde ahora vive. Hija de universitarios de Calcuta, Lahiri llegó a Estados Unidos cuando tenía dos años. Aunque las primeras palabras que escuchó y las primeras que dijo fueron en bengalí, aprendió a leer en inglés. Atrapada entre el deseo de no dar la espalda al mundo de sus padres y el anhelo de sentirse una más en Estados Unidos, Lahiri creció con la desazón de sentirse o una traidora o una intrusa. El desarraigo, la búsqueda de identidad y la soledad son el trasfondo de su obra, que ha convertido en best-seller las experiencias de la primera y segunda generación de bengalíes en EEUU. Con los relatos de su primer libro, Intérprete de emociones (1999), obtuvo el premio Pulitzer, la más alta distinción americana a una obra en inglés. Pero cuando nació su primer hijo, le habló en bengalí. El cerebro de Lahiri podía ser estadounidense; su corazón era indio. De la punzante conciencia de no pertenecer a ningún lugar nacieron sus siguientes libros: El buen nombre (2003), Tierra desacostumbrada (2008) y su última novela, La hondonada (2014 Salamandra).

Tanto en los cuentos de hadas como en gran parte de la literatura clásica, cuando una pareja se casa, cesan los obstáculos como por un toque de varita mágica y la novela llega a su fin. En la ficción contemporánea, los problemas empiezan en el momento en que una pareja inicia su convivencia. De esto hablan los nueve magníficos cuentos que componen Intérprete del dolor, de Jhumpa Lahiri.

 

Lo que dificulta la relación entre los protagonistas son las divergencias culturales. En el universo de Lahiri, escritora estadounidense de origen indio, caben hindúes, musulmanes y cristianos indios, además de estadounidenses de diversos bagajes culturales y religiosos. Esa es la principal razón por la que las relaciones amorosas resultan ser poco menos que explosivas.

El mejor cuento en mi opinión es el que presta el título a la colección. Habla de la joven señora Das, de vacaciones en India con su marido, ambos nacidos en Estados Unidos de padres indios. El matrimonio con hijos pequeños contrata a un guía, el señor Kapasi, para que los lleve a visitar el templo del Sol de Konarak. El viaje es largo, el chófer indio tiene tiempo de observar que la relación del matrimonio está bastante gastada, de modo que se siente libre de desear un vínculo, aunque fuera solamente epistolar, con la chica. Le cuenta que su profesión habitual es la de traductor para un médico rural que desconoce la lengua local, y por ello se siente como un intérprete entre naciones y culturas. En un arrebato de confianza, la muchacha confiesa que su hijo menor es fruto de su breve relación con otro hombre. El chófer juzga a la chica según la escala de valores de India: como una persona cínica y cruel. Su sueño de tierna amistad queda roto en pedazos y la muchacha no entiende el brusco cambio de su interlocutor.

En el universo de Lahiri las personas no se comprenden por más que hablen el mismo idioma porque las diferencias culturales las separan de un modo definitivo.

Algo parecido ocurre con otros protagonistas de ese volumen: Shoba y Shukumar solo se entienden en las noches que hay cortes de luz, cuando, como unos extraños en un restaurante, comparten confidencias a la luz de una vela. En otro cuento, Sanjeev, un científico metódico y “un pequeño hindú”, según se burla su pareja, Twinkie, no puede comprender que ésta ha infundido alma a unas estatuillas cristianas que encuentra en su nueva casa y que él juzga de una cursilería insoportable. Las parejas de Lahiri no funcionan porque no se entienden; solo la profunda ternura puede ocasionalmente salvar sus relaciones.

Con toda la razón, Lahiri obtuvo el Premio Pulitzer por esta ópera prima. Sus narraciones frescas y a la vez profundas, que evocan el vigor de los cuentos de Katherine Mansfield y recuerdan la enorme energía innovadora que poseen las obras de otros narradores indios de expresión inglesa —Zia Haider Rahman, Arundhati Roy y Salman Rushdie—, se sitúan entre la mejor obra de ficción de la autora. Además, este es sin duda uno de los libros de ficción que con más finas pinceladas ha sabido retratar el complejo universo de las relaciones amorosas entre extranjeros de diferentes culturas, etnias, religiones e idiomas.

 

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La entusiasta acogida que el público lector hispanohablante ha deparado a las dos últimas novelas de Jhumpa Lahiri —Tierra desacostumbrada y La hondonada— ha hecho indispensable la reedición de su ópera prima, con la que la escritora indo-norteamericana inició su fulgurante trayectoria literaria. Con apenas treinta y dos años, esta joven estadounidense de ascendencia bengalí obtuvo nada menos que el Premio Pulitzer y se ganó el elogio unánime de la crítica y los lectores con su prosa diáfana y precisa como un bisturí.

Los nueve relatos que componen este libro revelan la maestría de Lahiri para trazar una compleja cartografía emocional, la de una serie de personajes que en su búsqueda de la felicidad traspasan fronteras geográficas, culturales y generacionales. Ambientadas tanto en la India como en Estados Unidos, estas historias despliegan la riqueza y la profundidad de la mirada de Lahiri, capaz de detectar los más sutiles conflictos en las relaciones humanas y plasmarlos con una delicadeza incisiva y conmovedora. Nadie que, por cualquier motivo imaginable, se haya sentido alguna vez en su vida extraño y alienado del mundo podrá evitar darse por aludido en estos relatos.

Así pues, en estas páginas soberbias, Jhumpa Lahiri plasma un complejo tapiz de emociones y desasosiegos, una incursión a la intimidad de las personas que, indefectiblemente, resulta cautivadora por su belleza, su poder de evocación y la perennidad de su discurso.

 

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Compilación realizada por Lorena López, escritora, traductora, biblioterapeuta, consultante en Feng Shui y terapeuta en Eft (técnicas de liberación emocional). 

«NEURO TUITS EN PILDORAS DE 140 CARACTERES» de Eduardo Calixto.

Eduardo Calixto González, médico, académico e investigador en el campo de las neurociencias, decidió hacer un ejercicio: escribir acerca de los avances más recientes de la ciencia en el cerebro, un tuit por cada hallazgo novedoso recién publicado. El objetivo era formar una comunidad plural que pudiera comentar, preguntar y debatir cada concepto. La respuesta fue inmediata, los seguidores de la cuenta fueron aumentando. En dos años, el proceso ha demostrado que en México sí leemos, y que esta labor en las redes sociales puede ayudar a comprender muchos temas, entre ellos el funcionamiento del cerebro en la vida cotidiana. La fórmula es simple: un concepto pequeño, de fácil lectura, que se aplica rutinariamente y que nos hace entender el porqué de nuestras conductas.

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Eduardo Calixto González nació en la Ciudad de México en 1969. Médico cirujano y doctor en Neurociencias por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), realizó posdoctorado en Fisiología Cerebral en la Universidad de Pittsburgh, Estados Unidos.

Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), investigador y jefe del Departamento de Neurobiología del Instituto Nacional de Psiquiatría “Ramón de la Fuente Muñiz” de la Secretaría de Salud, además de docente de las facultades de Medicina y Psicología de la UNAM, y miembro activo de la Society for Neuroscience y de la Sociedad Mexicana de Ciencias Fisiológicas.

Estudia los procesos neuronales, así como la recuperación funcional neuronal en el cerebro ante daños cerebrales por traumatismos o cambios metabólicos. Es autor de 23 publicaciones científicas en revistas internacionales especializadas en Neurociencias y de los libros Neurotuits y Un clavado a tu cerebro (Aguilar, 2017).

 

 

Compilación realizada por Lorena López, escritora, traductora, biblioterapeuta, consultante en Feng Shui y terapeuta en Eft (técnicas de liberación emocional). 

 

Serotonina, la nueva novela de Houellebecq, “l’enfant terrible” de la literatura francesa.

«¿Mi hijo? Un cabrón con pintas», declaró Lucie Ceccaldi, la madre de Michel Houellebecq dos años antes de morir, a los ochenta y cuatro años. Doctora en medicina, anestesista, comadrona, nacida en Árgel, instalada en la isla de La Reunión (territorio francés de ultramar) a mediados de los años cincuenta del siglo pasado, Lucie Ceccaldi descubrió horrorizada que su hijo hablaba de ella en el segundo de sus libros, “las partículas elementales” (1998), en unos términos peor que escandalosos, convirtiéndola en una suerte de ninfómana adepta a una secta lúbrica partidaria de la «libertad sexual sin freno».

A partir de esa «anécdota», Lucie Ceccaldi decidió responder a su hijo, publicando un libro destinado a contar su propia verdad sobre su vida y su vástago, presentado de este modo: «Las mentiras que cuenta mi hijo serían aceptables si hubiese utilizado nombres imaginarios… ¡pero me ha convertido en una puta callejera, un pendejo caprichoso, utilizando mi propio nombre, el nombre de su madre! Peor, convierte a su propia madre en una puta por dinero. Le gusta mucho el dinero. Y esas cosas de la sexualidad venden mucho».

Nadie duda que Michel Houellebecq aportó a la prosa francesa, desde su primer libro, «Ampliación del campo de batalla» (1994), una suerte de «libertad escandalosa», e introdujo temas íntimamente relacionados con la descomposición moral de Francia. Se trató, en su día, de una novedad que sedujo a muchos lectores y una cierta crítica, ávida de emociones fuertes, instalándole en el podio de una novela francesa que «rompía» con otras tradiciones nacionales, de verbo menos canalla, más ensimismadas.

Sus silencios

Houellebecq puede guardar silencio durante meses y años. Para irrumpir en la escena pública con intervenciones que intentan satisfacer a un público sensible a la abyección. Dirigiéndose a un público agnóstico o musulmán, el novelista llegó a declarar: «¿Los cristianos? Abortos del coño de María». Dirigiéndose a un público católico, añadiría: «El islam, una religión de cabrones e ignorantes». Afirmaciones que podría «complementar» afirmando que la mejor manera de combatir al islam francés sería restaurando el catolicismo como religión de Estado…

El 28 de septiembre pasado, Houellebecq contrajo matrimonio civil con Qianyun Lysis Li, joven estudiosa de su obra, en la alcaldía del distrito XIII parisino (Chinatown-sur-Seine). Nicolas Sarkozy y Carla Bruni fueron sus invitados de honor. Pocos días más tarde, el novelista confesó que Donald Trump le parece uno de los mejores presidentes de la historia de EE.UU., en guerra comercial contra la UE, cuya Política Agraria Común (PAC) es una de las bestias negras del novelista, culpable, a su modo de ver, de las tentaciones suicidas de los agricultores franceses.

 

Serotonina: Florent-Claude Labrouste tiene cuarenta y seis años, detesta su nombre y se medica con Captorix, un antidepresivo que libera serotonina y que tiene tres efectos adversos: náuseas, desaparición de la libido e impotencia. Su periplo arranca en Almería –con un encuentro en una gasolinera con dos chicas que hubiera acabado de otra manera si protagonizasen una película romántica, o una pornográfica–, sigue por las calles de París y después por Normandía, donde los agricultores están en pie de guerra. Francia se hunde, la Unión Europea se hunde, la vida sin rumbo de Florent-Claude se hunde. El amor es una entelequia. El sexo es una catástrofe. La cultura –ni siquiera Proust o Thomas Mann– no es una tabla de salvación.

Florent-Claude descubre unos escabrosos vídeos pornográficos en los que aparece su novia japonesa, deja el trabajo y se va a vivir a un hotel. Deambula por la ciudad, visita bares, restaurantes y supermercados. Filosofa y despotrica. También repasa sus relaciones amorosas, marcadas siempre por el desastre, en ocasiones cómico y en otras patético (con una danesa que trabajaba en Londres en un bufete de abogados, con una aspirante a actriz que no llegó a triunfar y acabó leyendo textos de Blanchot por la radio…). Se reencuentra con un viejo amigo aristócrata, cuya vida parecía perfecta pero ya no lo es porque su mujer le ha abandonado por un pianista inglés y se ha llevado a sus dos hijas. Y ese amigo le enseña a manejar un fusil…Resultado de imagen para michel houellebecq serotonina

 

Houellebecq construye un personaje y narrador desarraigado, obsesivo y autodestructivo, que escruta su propia vida y el mundo que le rodea con un humor áspero y una virulencia desgarradora.

Aquí algunos de los extractos más machistas del libro:

 

‘[Piensa en matar a su pareja]: “Una búsqueda rápida en internet me informó de que la pena media por un crimen pasional cometido en un marco conyugal era de diecisiete años de prisión; algunas feministas desearían ir más lejos, permitir la imposición de penas más severas introduciendo el concepto de “feminicidio” en el Código Penal, lo que a mí me parecía bastante divertido, me sonaba a insecticida o raticida”.

“Era realmente alucinante la cantidad de objetos para ella indispensables para mantener su condición femenina, las mujeres suelen ignorarlo pero es algo que desagrada a los hombres, que los asquea incluso, que acaba por darles la sensación de que han adquirido un producto adulterado cuya belleza sólo consigue mantenerse gracias a artificios infinitos, artificios que pronto (sea cual sea la indulgencia inicial que pueda manifestar un macho por las catalogadas imperfecciones femeninas) acaban considerando inmorales”.

“Yuzu carecía de la cualidad de ese maravilloso oficio [la prostitución]: la generosidad. Una puta no elige a sus clientes, ese es el principio, el axioma, proporciona placer a todos sin distinción, es la vía por la que llega a la grandeza”.

 

“Paradójicamente, quizá en el porno es donde más oportunidades habría tenido: obviamente, sin desestimar a las latinas o negras explosivas, este sector se esforzaba en mantener a actrices de una gran diversidad de físicos y etnias”.

 

Compilación realizada por Lorena López, escritora, traductora, biblioterapeuta, consultante en Feng Shui y terapeuta en Eft (técnicas de liberación emocional). 

PRECIOSA POLLY PEMBERTON de Frances Hodgson.

Frances Hodgson Burnett, una vida apasionante más allá de la literatura

Frances Hodgson Burnett, una vida increíble

No sé si lo sabéis, pero yo soy muy de apuntarme a todo lo que veo. Esto se aplica a la vida en general y, como no podía ser menos, a la literatura en particular, así que cuando vi el proyecto no pude resistirme a participar. Por si no sabéis de qué va, en este proyecto cada participante adopta a una autora en concreto para investigar a fondo sobre su vida y obra. La mía, como podéis ver, es Frances Hodgson Burnett, una autora que me encanta y que creo que más allá de un par de obras es prácticamente desconocida en nuestro idioma.

¿Quieres saber más?

Para esta primera entrada he preferido centrarme en su biografía, porque os aseguro que su vida da para mucho. Más adelante me centraré en sus obras y en diferentes aspectos de su vida como escritora, pero creo que es mejor comenzar con una visión global de su vida ponernos en situación y poder profundizar más adelante.

Frances Eliza Hodgson nació en Inglaterra en 1849, en una familia más o menos acomodada. Su madre provenía de una buena familia y su padre tenía un negocio de ferretería que funcionaba bastante bien, proporcionando a la familia comodidad y seguridad. Sin embargo, su padre murió cuando Frances sólo tenía cuatro años dejando a la familia prácticamente en la ruina. Aunque su madre intentó hacerse cargo del negocio pronto se dieron cuenta de que aquello no funcionaba, teniendo que mudarse cada vez a casas más pequeñas. Mientras, la pequeña Frances comenzó a leer gracias a su abuela y a una corta estancia en un colegio para señoritas, donde por primera vez vio libros de hadas y botánicos, que condicionarían su visión sobre la infancia que luego podríamos leer en obras como La princesita o El jardín secreto.

En 1865, cuando Frances tenía dieciseis años, se hizo evidente que la situación familiar no iba a mejorar por lo que la madre tomó la decisión de mudarse a Estados Unidos, concretamente a Knoxville, donde residía su hermano, con intención de comenzar una nueva vida. Para entonces, Frances ya había escrito varios relatos y empezaba a publicarlos en diferentes revistas literarias, por lo que pronto se convirtió en el sostén económico de su familia, especialmente tras la muerte de su madre en 1870. Tres años más tarde se casó con Swan Burnett, un vecino que al que le descubrió autores como Charles Dickens o Sir Walter Scott. La familia vivía entre Europa y EStados Unidos, mientras que Swan seguía estudiando para perfeccionar su carrera como médico y Frances continuaba escribiendo. Por supuesto, seguía siendo la gran fuente de ingresos de su familia, además de tener que cuidar de dos hijos y mantener un hábito de escritura, lo que la llevó a una depresión con la que tendría que luchar el resto de su vida.

Sin embargo, sus obras tenían cada vez más éxito, llegando incluso a tener que meterse en problemas legales al ver que sus obras se representaban de manera pirata (de esto os hablaré otro día con detenimiento porque simplemente me fascina). También en esta época escribirá La princesita y Little Lord Fauntleroy, dos de sus obras infantiles más conocidas, a la vez que continuaba escribiendo dramas románticos dirigidos a un público más adulto. En 1890, sin embargo, muere su hijo mayor, y esto la devuelve a la depresión profunda, dejando de escribir durante una larga temporada.

Más tarde se divorciará de su marido Swan, lo que causó gran escándalo en la puritana sociedad de la época. Que, además, un par de años más tarde ella volviera a casarse con Stephen Townsend, un actor más joven que ella, después de haber vivido juntos sin estar casados no ayudó mucho a su buen nombre y es que a pesar de ser una reconocida y reputada escritora la decencia de la mujer siempre debía ser lo primero.

Este segundo matrimonio fue, en sus propias palabras, el gran error de su vida, ya que él solo quería su dinero y controlarla todo lo posible. Tras residir en Maytham Hall, una gran mansión en Inglaterra de cuyos amplios jardines surgiría la idea para El jardín secreto, Frances volvió a Estados Unidos en 1907, done vivió hasta su muerte en 1924. Tenía 74 años y en los últimos años de su vida se vio obligada a escribir más por mantener su fastuoso nivel de vida que por verdadero placer. Daba fin así a una vida llena de altibajos, de matrimonios desgraciados y luchas contra la puritana sociedad de la época, pero, sobre todo, una vida llena de literatura e historias maravillosas que siempre quedarán en nuestro recuerdo.

 

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Inglaterra, 1877. El joven Gaston Framleigh, oficial de la Guardia, descubre que al otro lado de la calle, en una pequeña y humilde casita, reside una encantadora y vivaracha joven por la que se siente absolutamente cautivado… hasta que descubre su profesión: la preciosa Polly Pemberton es actriz de teatro, actividad del todo inadmisible a los ojos de un joven de noble cuna tan arrogante y engreído como él. No obstante, y a pesar de la mutua antipatía inicial, pronto empiezan a ser frecuentes sus visitas a la casa de los Pemberton, donde Gaston es bien recibido por la preciosa Polly —que reside junto a su aya y su poco respetable tío— hasta que ambos son advertidos del exceso e inconveniencia de dichas visitas…

 

 

Compilación realizada por Lorena López, escritora, traductora, biblioterapeuta, consultante en Feng Shui y terapeuta en Eft (técnicas de liberación emocional). 

La nueva novela de David Mamet: “Chicago”.

A NUEVA Y ESPERADA NOVELA DE DAVID MAMET: UNA ELECTRIZANTE OBRA MAESTRA. Mike Hodge, un veterano de la Gran Guerra, es periodista del Chicago Tribune durante los violentos años veinte. Mientras investiga una muerterelacionada con el crimen organizado, la mujer de la que está enamorado es asesinada. Para Mike, averiguar quién la ha matado se convierte en una cuestión personal y no le importan las consecuencias que esto puede acarrear. Chicago, unthriller contundente y enrevesado ambientado en la mafiosa Ciudad de los Vientos, es la primera novela en más de dos décadas de David Mamet, el oscarizado guionista de Los intocables de Eliot Ness y La cortina de humo, y autor de laobra teatral Glengarry Glen Ross, por la que obtuvo el Premio Pulitzer.Resultado de imagen para david mamet chicago

 

 

En el lienzo de una ciudad poblada por corruptos, cínicos y engañados, Mamet elabora una saga retorcida y correosa de revancha y traición. Mezclando algunasde sus brillantes creaciones de ficción con figuras reales de la época (entre ellas Al Capone), aborda como ningún otro escritor cuestiones de honor, engaño, devoción y venganza.

 

David Mamet

(Chicago, 1947) Dramaturgo y director y guionista cinematográfico estadounidense. Mamet se licenció en el Goddard College de Vermont, donde fue artista-residente a principio de los años setenta. Estudió asimismo en la Neighbourhood Playhouse School of Theater de Nueva York, donde Sanford Meisner, del Group Theatre, enseñaba un método de interpretación basado en Stanislavski. Había tomado contacto con el oficio teatral en su adolescencia, trabajando para compañías como Second City, un grupo de comedia de improvisación, en el que tenía que crear sketches rápidos con lenguaje de la calle, para capturar la atención de un público rudo.

Partiendo de un ejercicio de interpretación que los estudiantes realizan para el mundo interior del personaje, Mamet creó una sintaxis fascinante compuesta por pensamientos medio expresados y rápidos cambios de humor para sus guiones. Muchas de sus obras han sido estrenadas por la Saint Nicholas Theater Company de Chicago, de la cual fue miembro fundador y director artístico. Trabajó como actor y como profesor de interpretación (en el Marlboro College de Vermont), además de realizar trabajos ocasionales como taxista o como director de una inmobiliaria.

Las primeras obras de Mamet, Duck variations (Variaciones sobre el pato, 1971) y Perversidad sexual en Chicago (Premio Jefferson Award, 1974), fueron producidas en el Off-Broadway en 1975 y le dieron en seguida una reputación como escritor del “nuevo realismo”. En ellas ya se aprecia el ritmo vertiginoso de su estilo: el espectador tiene que adivinar el contexto de las escenas.

Situado bajo la atmósfera de una chatarrería de Chicago (una metáfora del capitalismo americano), American Buffalo (El búfalo americano, 1975) deslumbró al público y a la crítica con su estética oscura y sus connotaciones antisociales. Muestra su fascinación por el crimen y se desarrolla en una tienda de baratijas de la ciudad de Chicago, donde dos criminales de poca monta planean un robo. La obra se estrenó en el Goodman Theater de Chicago y le hizo merecedor de un premio Obie. Posteriormente la obra se trasladó a Broadway en 1977 (donde consiguió el Critic’s Circle Award) y se estrenó en el National Theatre de Londres en 1978.

Mamet recibió un Premio Pulitzer en 1984 por otra obra igualmente extraña, Glengarry Glen Ross (1983, Premio Pulitzer 1984), acerca de un heterogéneo grupo de agentes inmobiliarios de Chicago. La versión cinematográfica está protagonizada por Jack Lemmon y Al Pacino. La obra está basada en la experiencia personal de Mamet y trata las deshonestas circunstancias de esa profesión, que hacen que todos intenten usarse en beneficio propio, sacar provecho unos de otros y traicionarse. Fue escenificada en el National de Londres.

Otras obras de éxito de Mamet son The Water Engine and Mr. Happiness (La máquina acuática y el señor Felicidad, 1977), Una vida en el teatro (1977), The Revenge of the Space Pandas, or Binky Rudich and the Two-Speed Clock (1978), Reunion (1979), Dark Pony (1979), The Woods (1979), The Poet and the Rent (1981), Goldberg Street: Short plays and Monologues (1981), Lakeboat (1981), Squirrels (Ardillas, 1981), Edmond (1982), The Frog Prince (El príncipe rana, 1983), The Shawl (El chal, 1985), Prairie du Chien (1985), Speed-the-Plow (1988), Bobby Gould in Hell (1989), Oleanna(1992), El criptograma (1995).

Speed-the -Plow es una sátira sobre los fraudes y los farsantes de Hollywood, y Oleanna un ataque a los académicos, las feministas y a lo políticamente correcto. Oleanna fue la primera producción de la Back Bay Theater Company de Boston, que fundó Mamet junto con la productora Patricia Wolff. En 1995 Mamet estrenó en el Variety Arts Theatre de Nueva York, La entrevista, una pieza en un acto. Obras inéditas suyas son Lone Canoe, or The Explorer (1979), y The Disappearance of the Jews (1982).

 

El teatro de Mamet se caracteriza por el uso de un lenguaje coloquial, que le sirve para transgredir los planteamientos meramente realistas. Los personajes suelen ser o bien gente corriente o bien marginados, y conjuga humor y dramatismo en los argumentos. Su estilo dramático refleja el comportamiento desarticulado y violento de la clase media-baja. Poético, repetitivamente escatológico, cómicamente fragmentario, y a menudo chocante, la utilización del lenguaje que hace Mamet ha sido comparada con Aristófanes, Ernest Hemingway, Samuel Beckett y Harold Pinter. Sus obras provocan en el espectador una reflexión sobre el mal como algo inseparable del corazón humano.

Mamet ha hecho las adaptaciones de Le Fleuve Rouge, de Pierre Laville, con el título de Red River (1982-1983); de El jardín de los cerezos (1985), y de Tío Vania, de Chéjov. Sus obras se han rodeado de polémica por el uso de un habla cruda, francamente sexual, llena de expresiones coloquiales y vulgares. Se le ha considerado “el fundador del lenguaje de la epilepsia moral” norteamericana. Mamet está casado desde 1977 con la actriz Lindsay Crouse, protagonista de su película House of Games, y vive con ella y con su hija Willa en una granja restaurada en Vermont.

Su primera película, Casa de juegos (1987), revela a Mamet como un cineasta nato, con una clara visión de los que debe ser la transposición del guión a la pantalla, y una manifestación de su gusto por el artificio. Un año después firmó la espléndida Las cosas cambian, una comedia negra escrita con el creador de cartoons Shel Silverstein, en donde Mamet cambia el afán moralista de sus primeras obras por la intención clara de entretener con cuentos para adultos.

En sus dos siguientes títulos como director ya queda claro que sus actores favoritos son William H. Macy y Joe Mantegna. Este último protagoniza Homicide, la historia de un detective cuya especialidad es la negociación con secuestradores y que le sirve a Mamet para mostrar su gusto por la palabra y de paso adentrarse en lo que él denomina “Thriller ligero” (frente al “cine negro”), género que volverá a tocar en La trama (1997), un retrato de la avaricia, a partir del invento de un hombre de negocios capaz de convertir los ingresos de una empresa en cifras astronómicas.

Macy, su otro actor fetiche, da vida a un profesor al que una alumna acusa de acoso sexual en Oleanna (1994), también adaptación de una antigua obra suya. Sus trabajos más recientes son The Winslow Boy y State and Maine. Tanto Hitchcock como Freud pueden leerse entre las líneas de las obras y guiones de Mamet. Contar historias, recolectar anécdotas, sí; pero siempre con un fondo que delata una extensa cultura. El resultado es que Mamet es uno de los pocos autores que ha sabido sumergirse y aprovecharse del engranaje Hollywoodiense, y no al revés, escribiendo además el guión de algunos éxitos de taquilla como Los intocables de Eliot Ness (1987) o La cortina de humo (1997).

 

Compilación realizada por Lorena López, escritora, traductora, biblioterapeuta, consultante en Feng Shui y terapeuta en Eft (técnicas de liberación emocional). 

“Libera tu magia”, de Elizabeth Gilbert

VENCE AL MIEDO Y DESCUBRE EL MILAGRO DE UNA VIDA CREATIVA Elizabeth Gilbert, autora superventas de Come, reza, ama,nos trae un relato inspiracional como ruta de acceso a la vida vibrante y plena con la que siempre has soñado.

 

Libera tu magia / Big Magic by Elizabeth Gilbert

La mayoría de los humanos tenemos una faceta creativa en nuestras mentes que casi nunca conseguimos o queremos desarrollar por motivos prácticos o personales.
Gilbert defiende la necesidad de explorar la faceta creativa para alcanzar una existencia plena, superando el miedo (a la vergüenza, a hacer el ridículo, a perder el tiempo, a no ser tomado en serio) y abrazando la parte mística e intangible de la inspiración. La autora explica cómo tener una relación positiva con la creatividad propia, cómo ser disciplinado pero no tomárselo demasiado en serio, cómo no albergar grandes expectativas pero no dejarse desanimar y cómo cada pequeño acto cotidiano, sea un dibujo, decorar la casa o hacer patinaje artístico, alimenta esa parte creativa de los humanos y no solo puede, sino que debe formar parte orgánica de nuestras vidas. Al mismo tiempo desmitifica totalmente la figura del artista atormentado, defendiendo una actitud abierta, receptiva y positiva en busca de la inspiración como resultado de una curiosidad sana, una disciplina y una determinación que mantengan el ego a raya y permitan sobrellevar decepciones y fracasos.

«La creatividad es sagrada y al mismo tiempo no lo es.
Lo que hacemos importa muchísimo y al mismo tiempo no importa nada.
Trabajamos en soledad, y nos acompañan espíritus.
Estamos aterrorizados y somos valientes.
El arte es una tarea abrumadora y un privilegio maravilloso.
El trabajo quiere ser hecho, y quiere ser hecho por ti».

ELIZABETH GILBERT

ELIZABETH GILBERT
(1969- )

La escritora estadounidense Elizabeth Gilbert nació el 18 de julio de 1969 en Waterbury, Connecticut. Es hija de una enfermera y de un ingeniero químico.

Después de estudiar Ciencias Políticas en la Universidad de Nueva York trabajó en diversos oficios, entre ellos los de cocinera y camarera.

Admiradora de Charles Dickens, Henry James, Walt Whitman o Dylan Thomas, Gilbert publicó su primer libro a finales de los años 90, “Pilgrims” (1997), una colección de relatos.

Más tarde apareció la novela “De Hombres y Langostas” (2000), libro protagonizado por Ruth Thomas, mujer que se embarca como pescadora y conoce el amor en Maine.

elizabeth-gilbert-librosCon posterioridad, Elizabeth publicó  un libro sobre el naturalista Eustace Conway titulado “The Last American Man” (2002) o “Comer, Rezar, Amar” (2006), volumen autobiográfico sobre autodescubrimiento tras una crisis personal convertido en película homónima con el protagonismo de Julia Roberts. Sus memorias autobiográficas continuaron con “Comprometida” (2009).

 

 

En la novela “La Firma De Todas Las Cosas” (2013) vinculó en el siglo XIX a una científica con un artista utópico. Dos años después volvió a la no ficción con “Libera Tu Magia” (2015), libro de autoayuda sobre vida creativa más allá del miedo.

En paralelo a su labor como escritora, Gilbert ejerció de periodista en conocidas revistas como “Spin” o “GQ”.

 

 

Compilación realizada por Lorena López, escritora, traductora, biblioterapeuta, consultante en Feng Shui y terapeuta en Eft (técnicas de liberación emocional).